Wer mit Ungeheuern kämpft, mag zusehn, dass er nicht dabei zum Ungeheuer wird. Und wenn du lange in einen Abgrund blickst, blickt der Abgrund auch in dich hinein.

Sonntag, 12. April 2020

1995 — la petaquita

Así, en el frío de las diez de la noche, con Andrés masajeándole las manos a pito de nada, se podía estar bastante a gusto. Más allá de los pies congelados, de estar un poco drogado con una benzodiacepina, de estar ansioso y con un nudo en el estómago; por un breve momento, se podía estar tranquilo. Un montón de cosas lo tenían agitado, un montón de pensamientos catastróficos lo invadían y de pronto se sentía abandonado de nuevo y fracasando en todo. 

Pero Andrés cantaba canciones de Violeta Parra y le acariciaba la palma de la mano. Eso era todo por el día. 

"Tengo una petaquita,
para ir guardando
las penas y pesares
que estoy pasando.

Pero algún día,
pero algún día,
abro la petaquita
y la hallo vacía."