Wer mit Ungeheuern kämpft, mag zusehn, dass er nicht dabei zum Ungeheuer wird. Und wenn du lange in einen Abgrund blickst, blickt der Abgrund auch in dich hinein.

Sonntag, 28. August 2016

Dienstag (N.10)

No te atrevas a moverte ni a hacer ningún ruido.

Después de eso, sólo alcancé a reaccionar cuando una mano me agarró por el brazo, atrayéndome a un pecho ya muy conocido a estas alturas y empujándome contra los casilleros. Ahí supe que había metido el pie hasta el fondo y probablemente el cuerpo entero, también.
Si hay algo bueno de ser inadaptado social es que al ver una amenaza en otra persona, inmediatamente dejas de ser tú y pasas a ser una máscara o un caparazón que vela lisa y llanamente por salir de la situación vivo y en la menor humillación posible. Y comprendiendo que la universidad albergaba alumnos hasta incluso altas hora de la madrugada en mitad del semestre, cuando Nate soltó un irónico "¿Así que confundido?" en el que su voz sonó más grave y filosa que de costumbre, solamente atiné a mantener mi cara más impasible. 

"Nate, no voy a hablar contigo aquí", solté intentando ser la voz de la razón en la situación más descabellada que podía estar pasando entre un alumno y su profesor, un día martes cualquiera, ya de noche. 

"A mi oficina. Camina."

Freitag, 29. Juli 2016

Dienstag (N.9)

Miré mi reloj sintiendo el corazón en la garganta y en los oídos. Intentaba controlar mi respiración agitada después de la carrera, pasándome una mano por el pelo y poniendo la otra en mi pecho en un vago intento de calmarme. 

14:12.


Montag (N.8)


-Montag-
Mirar el ensayo a medio escribir encima de la mesa. Suspirar. Mirar el ensayo con odio. Suspirar. Repetir. 

Concentrarse en escribir es tremendamente difícil por estos días. El último mes de clases nunca me trata bien. Incluso cuando ahora tengo más tiempo libre que otros semestres, taller me roba el alma.

O tal vez no era tanto taller como el estar pensando tantas cosas y ni siquiera saber por dónde partir, por dónde ordenarlas. El resultado era el mismo, de todas maneras. Pero ahí estaba yo, en la última mesa de la biblioteca, protegido por la espalda por un estante repleto de libros de filosofía e enciclopedias, con los pies sobre la silla y comiendo lentamente galletas de animalitos, con suficiente frío para andar con polerón pero no el necesario para ponerme parka. Típico de mí, supongo. Y veía a los profesores pasar por el otro lado de las ventanas con persianas, tratando de que mi corazón no saltara al pensar en que uno en particular pudiera pasar por ahí. Señor.
Escaparse de una clase para poder terminar un paper para otra clase, terminar escribiendo sobre tu vida en la biblioteca. Quiero convencerme de que es típico de día lunes. ¿Quién quiere escribir papers un lunes a las cinco de la tarde, con apenas 16ºC? Y por supuesto obviemos que mientras esa temperatura es normal para el común de la gente, mi cuerpo no es capaz de metabolizar lo suficiente como para no morir de frío a esta temperatura. Razón para las galletas.

Suspirar de nuevo y sentir que las cosas se fueron de las manos. Se fueron de las manos, Siegfried, terriblemente. Y aún así sentir un calor en el estómago y en las mejillas, terrible y dulce. En la mesa exactamente opuesta a la mía del otro lado de la sala, un cabro rubio me mira alternadamente mientras, también, escribe. Las cosas se fueron de las manos. Y la culpa me carcome, porque ese cabello rubio me recuerda a Max y las cosas que no sé cómo decir ni arreglar ahora.
Me agarré el cabello con las manos por un segundo y tapé mis ojos con las palmas. Dios me libre. 

Freitag, 13. Mai 2016

Mittwoch (N.7)

Escúchame bien mocoso, porque no voy a volver a repetir esto. No vas a irte a tu casa y simular que nada de esto pasó, porque lo hizo y vamos a asumir como adultos que somos.

Es difícil explicar la situación, sobre todo si soy yo quien narra. Nunca fui muy bueno expresándome en términos simplistas: Desde un comienzo, en mi adolescencia, todo lo que alguna vez narré fue siempre desde un flujo de consciencia, rara vez en un estilo completamente directo y cuadrado. Por eso, cada vez que repaso estos acontecimientos en mi cabeza y los narro para mí mismo, mi cabeza se inunda como si el agua derribara mi puerta y comenzara a filtrar por mis ventanas, viene todo de un golpe y lo siguiente es bloquearse. Alguna vez un psicólogo me mencionó que mis respuestas emocionales son tan intensas que me bloqueo más que el común de las personas. 
Entonces, cuando sentí sus labios en mi boca y sus manos en mi cintura, dejé de percibir mi entorno y todo lo que no fuera la sensación avasalladora en mi pecho, el calor en mi cara, el temblor en mi cuerpo y la presión en mi vientre. Cuando él habló, aún me encontraba tratando de recuperar el aliento.

No vas a irte a tu casa y simular que nada de esto pasó, me dijo. 

Mi corazón retumbaba en mis oídos y no podía pensar. Trataba de no perder el control de las cosas cuando escuchaba su voz -más amable que de costumbre- tratarme como a un niño pequeño: Te vas a quedar aquí, te vas a duchar, vamos a comer, vamos a conversar y te iré a dejar, no te irás solo... "Vas a ser un buen niño y me contestarás unas preguntas"... Entre medio, me miraba a los ojos, me acariciaba mechones de pelo (y un gesto tan, tan pequeño, podía darme escalofríos de alguna manera placenteros).
Sabía que no era correcto que me estuviera tratando de esa manera, tal vez porque en el fondo siempre me sentí mayor que mi edad real. Pero para él yo era realmente un niño - tal vez él sentía que nuestra diferencia de edad era mucha. Ese es el problema de estar en diferentes etapas de la vida, las distancias se agrandan terriblemente, pensaba mientras lo veía tostar pan para hacerme comer, comenzando a entrar más que un poco en pánico. Él tiene su vida armada y yo... No tengo idea de qué haré con la mía. Fue cuando dejó el plato delante de mí que caí en cuenta: En realidad tenía mucho más que perder que la pequeña parte que mi sorpresa me había dejado ver. 
Él tenía una imagen errada de mí - como prácticamente todos. Supongo que el resto podía considerarme como un niño, alguien inocente, alegre, resiliente y una larga lista de etcéteras: El niño genio, la memoria eidética, el Capitán América, el que siempre contesta. Un millón de cosas que me gustaba mostrar, pero que yo mismo nunca concibí como lo que yo era. Yo me veo como alguien perdido, mi mente murmuraba mientras trataba de convencerme de comer, me veo como una carga. Todo lo que vi siempre como Siegfried eran mis cicatrices incontables, mis días sin comer, mi abuso y desuso de mis antidepresivos, las contadas veces en que fui egoísta o inmaduro: Toda la suma de mis pecados era yo, aquellas cosas que no quería que nadie más viera, nunca. Y esa sensación tan pregnante en el estómago al mirarle, esas ganas terribles de que me abrazara, de estar en sus brazos, de que volviera a besarme, de que me quebrara, era la señal de alerta para retroceder antes de quedar completamente al descubierto o, peor aún: Ser internado como mi último psiquiatra me advirtió. 

"Come, anoche prácticamente te desmayaste en mi oficina," me dice con soltura haciéndome sentir un frío en la espalda, un miedo genuino a estar tan expuesto frente a él. 
-Hallo?
-Siegfried, hola. Soy Alfredo, tu psiquiatra. Te llamo para saber cómo estás, porque no has asistido a las últimas sesiones. ¿Está todo bien?
-Oh, hola, ¡sí!, lo siento... He estado muy ocupado con la universidad. (Miento...)
-Me imagino, eres muy responsable, pero tienes que cuidar de ti mismo. Es importante que sigas yendo a terapia, Siegfried. ¿Estás comiendo bien?
(Silencio)
-Sí... Sí. (¿Algo así?)
-Eso está bien. ¿Te veré esta semana?
-Uh, eh... Creo que sí, de verdad trataré de ir. (Qué risa tan falsa...)
-Recuerda que debes llamarme si pasa algo. No podemos no contactarnos por tanto tiempo, pues estoy en el deber legal de informar a alguna institución si no estás cuidando de ti. Cuídate.
-Sí, gracias, uh, debo irme... ¡Nos vemos!

"Muy bien, mocoso" escucho mientras muerdo la tostada, a la vez que las voces terribles en mi cabeza comienzan a hablar también; Aquellos monstruos oscuros hechos de sombra suben por mis tobillos, piernas, caderas, se sienten en mis hombros, abrazándome. Sin embargo, se sentía como si una pequeña descarga eléctrica me recorriera el cuerpo - Algo en su voz cuando me llamaba mocoso o enano se sentía tan extrañamente bien que sólo quería escucharlo de nuevo... Praise me more, me escuchaba decir a mí mismo en mi cabeza, como si él fuera a ser capaz de entenderme en su propio idioma... No me cuestioné hasta pasados unos minutos el por qué me felicitaría. Pensé inmediatamente en mis brazos y piernas. Mierda. 
Logré comer una rebanada antes de sentir la urgencia terrible de vomitarla. Evidentemente esto no era posible y podía prever la crisis de pánico que podía surgir en cualquier momento. [Me mudé el jueves pasado, a las cinco de la tarde, entre niebla y hastío.] Quería gritar, llorar por haberme metido en esto- Y es que cuando estás dominado por la voz en tu cabeza, comer realmente parece lo peor que podría pasarte. [He cerrado tantas maletas en mi vida, me he pasado tantas horas haciendo equipajes que no llevaban a ninguna parte,] Me tapé los ojos con una mano aguantando el llanto de la manera más disimulada (y digna) posible, tratando de convencerme de que cuando esto terminara no tendría que volver más e incluso podía no volver a su clase, tampoco; Y mi concentración estaba totalmente vertida en este pensamiento cuando sentí su mano sobre mi mano libre. [que el jueves fue un día lleno de sombras y correas, porque cuando yo veo las correas de las valijas es como si viera sombras,] Mi corazón dio un vuelco, tal vez porque por mucho tiempo todo lo que había fantaseado era tan sólo ese pequeño gesto de parte de alguien. 
Traté, realmente traté de ignorarlo. Sin embargo, me fue imposible no ceder al impulso, a la sed que tenía de contacto, de contacto con él. [elementos de un látigo que me azota indirectamente] Y tomé su mano mirando hacia abajo, no queriendo mirarlo y encontrar una mirada de sorpresa o hasta de desdén o reproche. [de la manera más sutil y más horrible.]
Nathaniel se levantó de su lugar y se acercó a mí, envolviéndome en un abrazo. Quería llorar a lagrimones gruesos mientras me aferré a él, no podía creer lo poderoso y terrible que eran sus abrazos para mí, incluso si aún ahora no éramos más que extraños. [Pero hice las maletas,] "¿Quieres seguir durmiendo? Te ves cansado mocoso, y quiero que llegues más repuesto mañana", preguntó acariciando mi cabello. Me sentía expuesto, débil, frágil, como un niño de diez años. Asentí. [avisé a la mucama que vendría a instalarme] Cuando dijo que me llevaba a la habitación, por cierto, supuse que iba a guiarme, pero en su lugar me tomó y me echó a su hombro como un saco de cemento, logrando que soltara un sonido de sorpresa y me sonrojara a más no poder, pataleando y balbuceando que me iba a caer. [y subí en el ascensor.] ¿Cómo demonios se le ocurría llevar a alguien tan pesado al hombro, a riesgo de que me cayera o se lastimara? 

El inglés cerró las cortinas de la habitación y me extendió un polerón suyo, ordenándome que le entregara mi ropa para lavarla. Avergonzado y con timidez, acaté. Él besó mi coronilla y se despidió de mí. Aún aturdido, me recosté en la cama, vestido con la prenda que se sentía demasiado grande para mí (a pesar de saber que, probablemente, me veía enorme y apretado en ella) y, cuando toqué la almohada, me llevé el cuello del polerón a la nariz e inhalé el ligero aroma de su perfume que había quedado en él. Y de alguna manera, se sentía como...

Vuelve... Duerme conmigo...

Sin poder evitarlo, comencé a caer en el sueño como si este cayera sobre mí como escarcha. Y por debajo, un pensamiento solapado: Er weiß... Er wird auf mich enttäuscht sein...


+


Desperté entre sus brazos, aunque estos estaban rodeándome más que sujetándome. Aún con los ojos cerrados, me apegué más a él buscando su calor, aunque, para mi mala suerte, su postura un poco rígida resultaba algo incómoda ahora y no me permitía sentir la calidez de su abdomen. Pensé en volver a dormir cuando, llevado por aquél diablillo, por ese fantasma que descansa siempre en el fondo de mí, me volteé entre sus brazos y llevé uno de mis dedos a su mentón. Guiado por la obsesión de poder tocar aquello que dibujé tantas veces, comencé a delinear sus facciones apenas tocándole, siempre con un miedo terrible a que despertara, pero sintiendo como si todo mi interior, en aquél espacio dentro de mi pecho, de mi caja torácica, se llenara de pintura, de rojo, de él. Qué cosa más extraña, pensé mientras le tocaba la mandíbula con tres miedosos dedos, lo que me haces sentir... Y había una satisfacción tan grande, un sentimiento tan sublime en poder tocarle y memorizar cada línea y la textura de su rostro, su cuello y clavículas tan prominentes... 
Bastó con que se moviera tan sólo un poco para que yo volviera a mi lugar, de espaldas a él, con el corazón latiéndome a toda velocidad. Qué pésima idea, Siegfried. Pasaron un par de minutos hasta que sentí un ruido de palmadas en la cama ¿y un peso? que se subía a la cama.
De repente, ¡gato! no me habías dicho que tenías un gato, ¿en qué momento me preguntaste si tenía uno?, y el gato que me pedía que acariciara sus orejas mientras un escritor al otro lado de la cama me explicaba que el gato llegó así, sin cola, y que vivía afuera pero entraba a veces. "No sabía que te gustaban los gatos" y mi "los amo, me encantan los gatos" al que me contestó un simple "esperable, de alguien tan tierno como tú..." en una voz grave que me hizo enrojecer hasta las orejas, cerrar fuerte los ojos y apretar las piernas...
Me duché primero. Luego fue el turno de Nathaniel (¿Nate? maldición, me cuesta tutearlo) mientras yo me quedaba con el gato. Trataré de obviar el hecho de que tuve que ir a buscar la comida que el dueño de casa encargó por teléfono, ya que él estaba aún desnudo y mojado y no podía ir a abrir la puerta. Verle en la puerta del baño, con la forma de su torso y la curva que formaba sus caderas, sus músculos oblicuos y la línea que se transformaba en su ingle se estaba volviendo demasiado para mí...


++


[Justo entre el primero y segundo piso sentí que iba a vomitar un conejito.] Una vez más, comenzaba el tan odiado ritual de desviar la atención de los demás para hacerles creer que estaba comiendo. Sin embargo, y yo lo sabía, las probabilidades de que él no fuera a caer en el engaño eran muchísimo más altas. Aún así, me imaginé que él no querría pelear conmigo al respecto, y me dediqué a jugar con la comida lo más que pude, tratando de llevar una conversación más por la incomodidad terrible que sentía que por las ganas de engañarle, pero... Podía notar que a él no le parecía auténtico. [Nunca se lo había explicado antes, no crea que por deslealtad, pero naturalmente uno no va a ponerse a explicarle a la gente que de cuando en cuando vomita un conejito.] Realmente habría sido preferible salir corriendo... No estaba acostumbrado a que alguien pudiera ver más allá de mis mentiras y mis métodos. [Como siempre me ha sucedido estando a solas, guardaba el hecho igual que se guardan tantas constancias de lo que acaece (o hace uno acaecer) en la privacía total.] Sin embargo, antes que el silencio preferí soltar un montón de información, como siempre con la máscara puesta de una gran sonrisa, de humor conmigo mismo, de torpeza... [No me lo reproche, Andrée, no me lo reproche.] ¿Acaso sentía asco? ¿Acaso ya se había imaginado cómo eran las cosas conmigo? ¿Sabía ya de mis costumbres, de los vómitos?

De cuando en cuando me ocurre vomitar un conejito. No es razón para no vivir en cualquier casa, no es razón para que uno tenga que avergonzarse y estar aislado y andar callándose.
Cuando siento que voy a vomitar un conejito me pongo dos dedos en la boca como una pinza abierta, y espero a sentir en la garganta la pelusa tibia que sube como una efervescencia de sal de frutas. Todo es veloz e higiénico, transcurre en un brevísimo instante. Saco los dedos de la boca, y en ellos traigo sujeto por las orejas a un conejito blanco. El conejito parece contento, es un conejito normal y perfecto, sólo que muy pequeño, pequeño como un conejillo de chocolate pero blanco y enteramente un conejito. Me lo pongo en la palma de la mano, le alzo la pelusa con una caricia de los dedos, el conejito parece satisfecho de haber nacido y bulle y pega el hocico contra mi piel, moviéndolo con esa trituración silenciosa y cosquilleante del hocico de un conejo contra la piel de una mano. Busca de comer y entonces yo (hablo de cuando esto ocurría en mi casa de las afueras) lo saco conmigo al balcón y lo pongo en la gran maceta donde crece el trébol que a propósito he sembrado. El conejito alza del todo sus orejas, envuelve un trébol tierno con un veloz molinete del hocico, y yo sé que puedo dejarlo e irme, continuar por un tiempo una vida no distinta a la de tantos que compran sus conejos en las granjas.

"Siegfried" me interrumpió, seco, sacándome de la charla. "Creo que tenemos algo más importante de lo que hablar..."

Me quedé helado. Mis mecanismos de defensa se activaron inmediatamente y traté de volver a hilar la oración que había dicho esa mañana, sin lograr decir nada más que "es mejor dejarlo pasar, no hablar más al respecto..." entre tartamudeos y arrepentimientos. 

"No lo voy a dejar pasar, Siegfried. Tú me gustas... Y no quiero que creas que fue una especie de 'desliz' desafortunado o algo por el estilo. Tú me gustas en serio y eso no va dejar de ser así, así que si fuese tú, me iría resignando al respecto. Ahora, ¿yo te gusto? ¿Que sea un poco?"

Me sonrojé hasta la línea del cabello, sabía que estaba respirando más rápido y mi corazón apenas me dejaba escuchar a mi interlocutor. ¿Desliz? Por supuesto que fue un desliz, de otra manera... ¿Por qué?
Y los miedos estaban ahí, latentes, palpables. Como el corazón delator, ahí, bajo del piso, en los cimientos de su casa. Te va a dejar, Siegfried. Te va a dejar cuando sepa cómo eres. Te va a dejar cuando vea que tu vida es un desorden, cuando vea que no tienes arreglo, cuando no logres dejar de cortarte ni de vomitar. Te va a dejar cuando sienta el olor a vómito pegado en tu ropa, cuando te vea con los ojos llorosos y los nudillos rotos. Justo cuando dependas de él, te va a dejar. Todos se van. Todos se van.


Mama? ¿Cuándo vuelve Papa a casa?
En un rato, Siegfried.
¿Puedo esperarlo, Mama?
No, son las una de la mañana. Lo verás mañana.
¿Por qué Papa no está?
Tiene que estar portándose mal, Siegfried. Tu padre bebe, eso es lo que hace.
Pero Mama, ¿puedo esperarlo?
¡Ya deja de molestar! ¡Vete!


No estoy en esta casa por tu culpa. Es tu culpa y la de ese niño de mierda, es una puta pesadilla. ¡No estoy en casa porque no los soporto!
Estás borracho. ¡Suéltame!
Cállate, ¡es tu culpa! ¡No bebería si no fuera por ustedes! ¡Ese niño es lo peor que pudo habernos pasado, destruyó nuestras malditas vidas! ¡Los mataría a ambos! ¡Los odio a ambos!


"Es que... uh... no sería correcto", murmuré sintiendo mi garganta apretarse. Traté de sacudir los recuerdos tan vívidos de mi cabeza. 

No querrías estar conmigo si supieras lo que es para mí recordar exactamente cada palabra. Si supieras lo que es recordar la hora exacta y el día de la semana en que mi madre murió, cómo lucía cada detalle de cada objeto en esa habitación, cómo la hebilla del cinturón de mi padre brillaba en la luz blanca, recordándome que me había quedado solo con mi verdugo, con aquél que quería dejarme y huir de mí. O matarme. Por mi culpa. Siempre por mi culpa. Tú también huirías de mí.


"Esa no fue la pregunta."

¡Eres una mierda!
¡Te vas a morir solo!
¡Eres una carga, igual que la estúpida de tu madre!
¡Monstruo!

"Es que... De verdad no estaría bien y..."

"Siegfried, contesta."

Tengo miedo, eso es lo que pasa. Tengo miedo de tenerte porque no quiero que te vayas... No quiero ser una molestia ni arruinar tu vida, como arruiné la de ellos...

¿Pero de qué sirve mentirte?



[Entre el primero y segundo piso, Andrée, como un anuncio de lo que sería mi vida en su casa, supe que iba a vomitar un conejito. En seguida tuve miedo (¿o era extrañeza? No, miedo de la misma extrañeza, acaso) porque antes de dejar mi casa, sólo dos días antes, había vomitado un conejito y estaba seguro por un mes, por cinco semanas, tal vez seis con un poco de suerte.]

"Sí..." Si sólo hubiese podido tirarme al piso y morir ahí, lo habría hecho. Cerré con fuerza los ojos tratando de parar los recuerdos. Tratar de dejar de pensar en seis de junio, mil novecientos ochenta y dos. Domingo seis de junio. 7:22 de la mañana, el día en que murió mi madre. El día en que mi padre me culpó de haber arruinado sus vidas, de haber tenido la culpa de la muerte de mamá. Es increíble cómo todo vuelve de golpe cuando sientes miedo...

"Supongo que eso ya es un problema menos... Siegfried, mírame." Volví a la realidad y le miré con timidez, con las manos empuñadas entre mis piernas. "Yo sé que la situación es por lo menos... complicada. Eres mi alumno, soy diez años mayor que tú, eres menor de edad... Pero no te puedo dejar ir así como así, me atrajiste desde el primer momento en que te vi y te mentiría si te dijera que voy a dejar de buscarte..."

Aléjate de mí, huye de mí.

"¿Tienes algo que decir? Siegfried..." 

"Es que no está bien..." 

"¿Sólo eso?" 

"Es que... n-no es correcto, eres mi profesor y..." En realidad lo de ser profesor es lo de menos. Tu edad es lo de menos. El lugar es lo de menos. Sólo no quiero arruinar tu vida...

"Siegfried, contéstame con la verdad. Ahora." 

"¿Qué c-cosa?" 

"¿Quieres intentarlo?" 

"N-no s-sé..." 

Apreté la boca y los ojos con fuerza, abriéndolos sólo para mirar mis manos, mis nudillos ya blancos. Estaba tan ensimismado que no noté cuando se levantó y se acercó a mí. Sentí sus manos en mi rostro, y una vez más, su calidez me hizo querer llorar. Se sentía tan a gusto en sus manos, se sentía como redimirse, su calor era como sentirse querido, notado, sus manos en mi cara significaban dejar de ser invisible. Y me sentía como un niño, sentía que sus manos cuidaban de mí y de repente "Supongo que esta es una buena manera de saberlo", de repente él, besándome de nuevo, llenándome de aquello que no había sentido nunca, haciéndome temblar hasta lo más profundo. Que él me besara era olvidar todo por un momento, quedar en blanco y sólo sentir cosas inigualables creciendo dentro de mí, sentir el sabor amargo de sus besos como lo más adictivo del mundo...


Y me entregué a él una vez más. Me entregué a sus manos grandes y fuertes, a sus besos bruscos, a las mordidas en mi cuello y clavículas, a su toque violento que dejaba moretones en mi cuerpo. Porque quería que me rompiera, quería no tener que pensar en qué vendría después, en si iba a dejarme después. Porque si vas a dejarme después de esto, mejor destrózame y no dejes nada de mí... Y se sentía todo tan profano, tan sucio, tan... Extraño en mí. Algo en mí me decía que Siegfried no se dejaría hacer aquellas cosas y otra... Otra parte moría por ser despedazado en los brazos de alguien mayor, más grande, más fuerte, alguien con poder que podía dominarme completamente... 
Te voy a llenar de marcas, Siegfried, para que todos sepan que eres mío... Y no podía evitar gemir y sentir un placer inigualable al ser llamado suyo, al imaginarme de su propiedad, como un objeto que él podía usar a destajo... No podía pensar mientras el dolor de sus mordidas y de sus manos se transformaban en placer, no podía pensar cuando él sujetaba mis muñecas como si yo no fuese nada más que un juguete... 
Todas estas cosas nuevas que nunca había imaginado de mí mismo, producían un sentimiento de miedo y éxtasis en partes iguales, logrando que me perdiera completamente cuando sus manos levantaron mis caderas y él entraba en mí, profanándome, poseyéndome y usándome; Tirando de mi cabello, diciéndome que me follaría hasta que no pudiera sentarme bien en una semana... 

Dios. Y de repente todo lo que podía hacer era tirar de su cabello, enterrar mis dedos en su espalda porque todo era demasiado, de repente no podía hacer nada más que gemir su nombre y desear que me llenara de él...

Fuiste un buen chico, Siegfried...

Please praise me more... Tell me I'm a good boy...


+++

No me di cuenta de lo realmente cómodo que me sentía en su presencia hasta que su auto paró en la residencia y tuve que sacarme el cinturón. Fue sólo entonces cuando me di cuenta de que quería quedarme ahí, en su auto, con él, y me dolía el sólo pensamiento de abrir la puerta y alejarme de él. Por un momento pensé en arrepentirme, inventar una excusa de que se me había quedado algo en su casa, pero... Pero me reproché el pensamiento diciéndome que no tenía edad para hacer esas cosas (aunque al mismo tiempo quería creer que tener sólo 16 me daba derecho...). Respiré hondo antes de abrir la puerta... Quiero quedarme, llévame de vuelta... Pero era hora de volver a la realidad y darme cuenta de que ese pequeño lapsus de mi vida no era más que eso, en realidad pasara lo que pasara ambos teníamos que volver a nuestras obligaciones y vidas diarias... Y claramente yo debía volver a la pintura. Suspiré con pesadez y me bajé del auto recordando los últimos momentos en sus brazos y la manera en que besó mi frente... 
Quería lanzarme a sus brazos y quedarme ahí, abrazarlo pro el cuello y resguardarme en el calor de su pecho... Sin embargo, todo lo que pude hacer fue soltar un "Gracias... ¿supongo?" cuando él me entregó la mochila que acababa de rescatar de su oficina. "¿Gracias por qué?" "Por... Uh, por venir a dejarme de verdad n-no era necesario" tartamudeé. "Está bien, mocoso, no te preocupes..." me dijo con una sonrisa calma, mientras me revolvía el pelo. "Entonces... Nos vemos el martes", afirmé, esperando que me contradijera diciéndome que iría a buscarme antes, o algo así... Aunque un poco decepcionado de eso desde antes. "Puede que antes, si no estás tan ocupado, niñato" "Haré como que no vi el alto de ensayos sobre tu escritorio..." contesté pensando en su bien antes que mi egoísmo, o al menos eso intenté. "Mejor...." me dijo con otra sonrisa, rodeándome con un brazo por la cintura y besándome rápidamente, aunque habría jurado que el tiempo se detuvo por varios segundos... Ni siquiera mencioné lo inapropiado de hacer eso en la calle frente a la residencia - se sentía demasiado bien ser tratado así por él... "Nos vemos el martes, mocoso". Me sonrojé con violencia otra vez al escuchar ese apodo que por alguna razón, me gustaba demasiado... O al menos lo suficiente para hacerme latir el corazón tanto que sentía que podía desmayarme...

Entré a la residencia sintiendo la vibración de mi pulso en mis dedos y oídos, procurando tapar mi cuello con la bufanda que -gracias a Dios- estaba en mi mochila. Al abrir mi puerta se sintió terrible: No extrañaba en absoluto ese lugar oscuro y desordenado. Suspiré dejando mi mochila sobre el escritorio, tratando de convencerme de que el daño ya estaba hecho y no servía de nada preocuparme de las clases a las que no había ido. Pero... Abrí la cortina y la ventana y por primera vez en muchos días, me dispuse a ordenar. Ordenar todo... Quizás sintiendo que en el fondo no sería malo volver a ser yo por un rato, o al menos una mejor versión de mí suficientemente buena para... Uh. Nate...

De repente todo había dado un giro y todos mis métodos, todas mis mentiras meticulosamente estudiadas, todos mis hábitos estaban siendo amenazados y... Y al mismo tiempo todo lo que quería era volver a su cama, a sus brazos...

[Mire usted, yo tenía perfectamente resuelto el problema de los conejitos. Sembraba trébol en el balcón de mi otra casa, vomitaba un conejito, lo ponía en el trébol y al cabo de un mes, cuando sospechaba que de un momento a otro... entonces regalaba el conejo ya crecido a la señora de Molina, que creía en un hobby y se callaba. Ya en otra maceta venía creciendo un trébol tierno y propicio, yo aguardaba sin preocupación la mañana en que la cosquilla de una pelusa subiendo me cerraba la garganta, y el nuevo conejito repetía desde esa hora la vida y las costumbres del anterior. Las costumbres, Andrée, son formas concretas del ritmo, son la cuota del ritmo que nos ayuda a vivir. No era tan terrible vomitar conejitos una vez que se había entrado en el ciclo invariable, en el método. Usted querrá saber por qué todo ese trabajo, por qué todo ese trébol y la señora de Molina. Hubiera sido preferible matar en seguida al conejito y... Ah, tendría usted que vomitar tan sólo uno, tomarlo con dos dedos y ponérselo en la mano abierta, adherido aún a usted por el acto mismo, por el aura inefable de su proximidad apenas rota.]

++++

No es como si estuviera aquí con la esperanza de verlo, me decía a mí mismo. No es como si me sentara cerca del kiosko para ver si pasa por aquí... Me sonrojé solo, cubriéndome la cara con las manos, sintiéndome un cabro chico o una especie de colegiala enamorada, sí, súper cutre. Suspiré. ¿Cómo demonios caí en eso? 
"¿Siegfried? Siegfried" Me llamó desde arriba sacándome de mi interesante contemplación del patio central de la universidad. Me saqué los audífonos sonriéndole con nerviosismo, entrando en pánico desde antes. Me tendió la mano, con el estuche del violín en la otra, para ayudarme a levantarme -y tuve que reprimir la cara de dolor cuando lo hice-. Le saludé y lo abracé por el cuello, un poco lento y quizás con demasiado cuidado -me dolía todo-, quizás por eso lo abracé más segundos de lo habitual. Él me miró con extrañeza al separarnos.
"¿Estás bien?" Me dijo levantando una ceja, "Te ves... Destrozado, a lo menos."
"Uh, eh, sí, es que... Es que estoy haciendo un cuadro demasiado grande y anoche me quedé pintando, aparte dormí mal así que desperté contracturado entero" Hice un puchero al decir esto, tratando de sonar lo más normal y expresivo posible. Max simplemente sonrió de medio lado y me revolvió el cabello. 
Nos fuimos en dirección al casino, y volteé por alguna extraña razón justo para ver a mi profesor pasar por el otro lado del patio. Me sonrojé por reflejo cuando caí en cuenta de que tal vez podía haber algo en mi locker. 
Y apenas me despedí de Max me dirigí directamente a mi locker. Cabe resaltar la incomodidad en mí al estar junto a él, pues, básicamente... ¿Cómo demonios le cuentas a tu mejor amigo algo así? Y peor aún, el mejor amigo con el que tenías una relación algo extraña a veces... Otro suspiro. 



"Y mira que apenas nos conocíamos y ya la vida urdía lo necesario para desencontrarnos minuciosamente. Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos, y entonces primero cosas como estrellas amarillas (moviéndose en una jalea de terciopelo), luego saltos rojos del humor y de las horas, ingreso paulatino en un mundo – Siegfried que era la torpeza y la confusión pero también helechos con la firma de la arena Klee, el circo Miró, los espejos de ceniza Vieira da Silva, un mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil."

Y en el reverso, un solitario "Lo siento..."

Supe de inmediato que esa nota llevaba dos días ahí y me sentí terriblemente culpable por cómo había actuado. Me pregunté un momento si era correcta aquella idea que pasó por mi cabeza. Miré mi reloj: 14.03. Me mordí el labio, dudoso. ¿Y qué tal si él estaba ahí? ¿O si alguien me veía y le parecía raro? Aunque siendo su alumno no era tan rara la situación tampoco... Cerré los ojos con fuerza y abrí mi mochila (recordando, al mismo tiempo, las veces en que él la había tocado), sacando la misma libreta de antes, pero esta vez, luego de escribir fui a otro lado. Me dirigí al edificio de la facultad y bajé las escaleras hacia el piso -1. Me recibió una secretaria, le pregunté si sabía si el profesor Rothschild estaba dando clases a esa hora y, ante la afirmativa, pregunté por su oficina para "pasar a verle más tarde" (Me maldije por haber estado lo suficientemente ido como para no recordar dónde estaba el lugar en cuestión). Subí al primer mirando a todos lados, probablemente con cara de gatito asustado (o algo por el estilo, qué se yo) y, respirando hondo, me precipité hasta la puerta de su oficina y deslicé un papel bajo la puerta. Me fui rápidamente, bajando las escaleras pensando que no era tan terrible llegar quince minutos tarde a clases, esperando no pillármelo y al mismo tiempo... Deseando toparme con él más que cualquier otra cosa...



"-Quién sabe –dijo la Maga-. A mí me parece que los peces ya no quieren salir de la pecera, casi nunca tocan el vidrio con la nariz. 

Gregorovius pensó que en alguna parte Chestov había hablado de peceras con un tabique móvil que en un momento dado podía sacarse sin que el pez habituado al compartimiento se decidiera jamás a pasar al otro lado. Llegar hasta un punto del agua, girar, volverse, sin saber que ya no hay obstáculo, que bastaría seguir avanzando... 

-Pero el amor también podría ser eso –dijo Gregorovius -. Qué maravilla estar admirando a los peces en su pecera y de golpe verlos pasar al aire libre, irse como palomas. Una esperanza idiota, claro. Todos retrocedemos por miedo de frotarnos la nariz con algo desagradable.



Yo también lo siento..."

Dienstag, 10. Mai 2016

Mittwoch (N.6)

Es extraño, pensar que uno despierta varias veces en la noche pero tan sólo bastan unas décimas de segundo para reconocer el lugar donde se está durmiendo y, al cerciorarse de que se está en el lugar correcto, se cae de vuelta en un sueño profundo - tu siguiente fase REM. Una vez leí que un mecanismo de los mamíferos es dormir sólo la mitad el cerebro cuando dormimos en un lugar nuevo como mecanismo de supervivencia frente a ciertas amenazas. Pero creo que mi cerebro no recordó eso.
Por eso cuando desperté sin abrir los ojos y quise acomodarme para volver a un sueño tranquilo, sentí una calidez desconocida en mi espalda (y por un momento pensé que estaba durmiendo contra algo apoyado en la pared de mi habitación) y abrí los ojos de golpe; Salté de la cama en un espasmo al darme cuenta de que, efectivamente, nada había quedado sobre mi cama y, más aún, ni siquiera recordaba haber llegado a ella. Y decir que salté no es exagerar.

Samstag, 7. Mai 2016

Freitag (N.5)

¿Siegfried?

Me sobresalté al escuchar mi nombre en una voz grave y seria. Miré hacia arriba, aún con mi cara roja de la vergüenza, y logré tartamudear en un hilo de voz un "Hola profe".

Freitag, 6. Mai 2016

Donnerstag (N.4)

La verdad, mentiría si dijera que me di cuenta de que mi casillero había cambiado en absoluto. Al haber llegado corriendo ahí de mi clase de grabado, solamente enfocado en buscar un poco de papel rosa espina para hacer una de las últimas impresiones y estando justo a tiempo para volver a la residencia, me sorprendí cuando, al aventurar mi mano dentro de la caja de metal, toqué una caja y un papel que no estaban ahí antes. Consternado y tratando de fijarme más (dada la poca iluminación del pasillo) mi corazón dio un brinco en mi pecho. 

Montag, 2. Mai 2016

Mittwoch (N. 3)

Después de un tiempo 
uno aprende la sutil diferencia 
entre sostener una mano 
y encadenar un alma. 
Y uno aprende 
que el amor no significa recostarse 
y una compañía no significa seguridad. 
Y uno empieza a aprender... 
que los besos no son contratos 
y los regalos no son promesas. 

Me quedé unos segundos de pie, mirando a ambos lados, plantado delante de mi casillero.  El corazón latiéndome en los oídos y la mano derecha temblando, sosteniendo entre dos dedos un trozo de papel con rayas horizontales.

Samstag, 30. April 2016

Dienstag (N. 2)

Me puse la chaqueta sintiendo como el polerón bajo ella me raspaba la piel. Chasqueé la lengua mientras buscaba mis mitones entre el desorden. Moví un vaso de agua junto a mi cama con el pie, desplacé un chaleco que escondía mis olvidados antidepresivos. Encontré los guantes junto a mi bufanda, orillados a los pies de mi cama. Me dolía la cabeza y los ojos me ardían. Me puse los guantes, me cubrí bien la cara y me dispuse a tomar la pintura para la entrega, cuidando de no pasar a llevar el óleo aún húmedo. Cerré la puerta de la habitación oscura con llave y salí.

Freitag, 29. April 2016

Zwangsvorstellung (N. 1)

Mirar. Observar. Lo visual se convierte en una obsesión desde que tomas conciencia, tus primeros recuerdos están impregnados de las formas y colores que te llamaron la atención de niño, o los que mezclabas al jugar con tempera. [Tempera, primero temple, pigmento, agua, yema de huevo como aglutinante, usados para pintar frescos en la Florencia del S. XV] De repente, observas los pómulos marcados, los dedos largos, la extensión de las pestañas o cómo el cabello cae tras el cuello; De repente la forma triangular de una espalda, la proporción de una cintura, curva y contracurva, las líneas que enmarcan unos labios o forman una arruga en el entrecejo. Observar es una obsesión, la obsesión es parte de tu obra, parte de ti mismo, parte de tu vida desde un principio. Y aquella inquietud por capturar lo que viste a través de tu propio ojo en lugar de una cámara, ese momento que tan sólo tú puedes ver de aquella manera, te lleva a encuadrarlo, guardarlo, atesorarlo, dibujarlo, pintarlo. Una y otra vez. Una y otra vez.

Sonntag, 24. April 2016

Supongo que parte de crecer es resistir la urgencia de llamarle ahora que el estrés me ganó y ni siquiera puedo dormir... Me siento derrotado... Todo lo que quiero es llamarle ahora y escuchar su voz, llorarle por teléfono porque lo extraño (he querido llorar desde que se fue...), quebrarme como siento que haré porque no estoy en sus brazos...

Yo sé que debo crecer y ser fuerte... Pero sólo quiero que vuelvas... No importa cuántas veces te vayas ni cuantas veces logre controlar mis lágrimas unos días..  Al final tu ausencia siempre es demasiado para mí... Y te necesito...

.

Please please please come back to my arms safely... I need you so bad it hurts... It really hurts

Samstag, 23. April 2016

Wasimmer.

Desperté hace unas cuatro horas, pero no quise levantarme. Por fin desperté -aunque el sueño no se va todavía-, pero no he sido capaz de alimentarme... No tengo ganas.

Estoy echado al revés en uno de los sillones de Nate, con los pies en la pared. Acabo de darme cuenta de que en la televisión está puesta Falabella tv, al parecer en mi estado de zombie la encendí y no me dieron ganas siquiera de cambiarla. No, tampoco ahora. Es como un estado de total indiferencia. 

Nate está de viaje, y tengo un sentimiento (Ahora que Alan no está acompañándome) de que las cosas se han detenido. No recuerdo si fue así antes, de pequeño, cuando extrañé por primera o segunda vez a alguien; Más bien creo que me echaba a morir porque él (mi primer amor) no estaba conmigo. Hoy no es así (y no estoy diciendo que esté enamorado del inglés), hoy echar de menos se siente simplemente como un vacío, no voy a morir de esto, no, pero es como si una parte de mí (tal vez minúscula, no lo sé) se hubiese ido con él y estuviera esperando a juntarse conmigo. Siento que no podré volver a funcionar completamente sin ella...

[Leo la parte tachada y creo que debería borrar todo esto, definitivamente]


Uh... Vergiss es.








Freitag, 15. April 2016

Please...


In the darkness before the dawn
In the swirling of the storm
When I'm rolling with the punches and hope is gone
Leave a light a light on

Millions of miles from home
In the swirling swimming on
When I'm rolling with the thunder 
But bleed from thorns
Leave a light a light on
Leave a light a light on

In the darkness before the dawn
In the darkness before the dawn
Leave a light a light on...

Donnerstag, 14. April 2016

Würgen

Los últimos días han sido horriblemente ajetreados. Tuve que aplazar un encargo para poder terminar otro. En la mierda misma.

Sonntag, 10. April 2016

...

Ich hasse mich und ich will sterben.

Geheimnis, 4

Ich hatte immer das Gefühl,  dass als mein Vater hat mir gesagt dass ich war ein Monster, er sagte es tatsächlich zu sich selbst.  Aber selbst dann, es macht mich will mich töten.  Ich hasse mich. Ich hasse mich. Ich hasse mich.



Samstag, 9. April 2016

I'm so fucking angry at how my parents' mistakes still fuck me over FUCK I know I'm fucking obnoxious but don't fucking live with me if you don't like me whole. You're not obliged to live with me like they fucking did

Geheimnis, 3

I've been struggling quite a lot lately with my body.

In one hand, I'm quite proud of how long I've been without relapsing - on the other, it's getting hard.



I don't know. I guess I'll just stick to the plan - but it's kinda hard not being self-conscious around him... and specially when I'm alone.



I just really wish I was prettier or had a nicer body, that way I wouldn't be so insecure around him.

Donnerstag, 7. April 2016

You and I are like oil and water.

And we've been trying to mix it up.

HFTW



life is a drink and love’s a drug
oh now I think I must be miles up
when I was a river dried up
you came to rain a flood

you said ‘drink from me, drink from me’
when I was so thirsty
poured on a symphony
now I just can’t get enough
put your wings on me, on me
when I was so heavy
poured on a symphony
when I’m low low low low

I oh I oh I
got me feeling drunk and high
so high so high
oh I oh I oh I
now I’m feeling drunk and high
so high so high

Ihm.

Me prometí usar mi computador para hacer cosas productivas hoy, pero he trabajado tanto y tan constantemente en mi obra que estoy agotado. Dormí tan solo un par de horas, me duele la cabeza y me siento mareado. Pero no sería Siegfried si no siguiera trabajando y exigiéndome cada vez más...

En fin.

Mittwoch, 6. April 2016

Was?

... Dilucidé entre sueños que quería ser parte de ti, que me escribieras con fluidez, sin titubeos, rápido, con seguridad. Que me sintieras y definieras y construyeras con palabras, en un sistema de códigos que sólo con tus relaciones, con ese hilo dorado con que unes tus pensamientos, pudieras reducirme. Reducirme a tus palabras, a tu mundo, a las oraciones que examinas y cepillas antes de ponerte. Nunca me costó escribir, soy rápido, supongo que por eso no me gusta sentir que escribirme te cuesta, tal vez siento que mientras más parte de ti fuera, más fácil y natural sería el acto de escribir... Simplemente... No quiero sentirme ajeno a ti, ya está



...



Desde el primer momento quise que me escribieras, que te obsesionaras conmigo, que fuera tu musa, que fuera el único a quien quisieras poner en tinta.




(Siempre he pensado burradas, no es nada nuevo...)



Geh wieder schlafen, Siegfried.

Samstag, 2. April 2016

2

Please come back to me
Please
I miss you
I will never leave you again
Please come back to me
Please
You're so beautiful
Please come back to me
I love you

Beachte mich...

...Para ser sincero, desearía volver a soñar con esas cosas. No sé. Me gustaría sentirme... ¿Especial?

En realidad sentir que soy el protagonista de una historia extraña, como cuando Martín me sacó a bailar de la nada y rehuía de él, cuando nuestras miradas se pillaban y las cosas eran emocionantes y medias adrenalínicas, cuando quería correr de él pero quería que al voltear estuviera mirándome.

O tal vez simplemente me gustaría sentir que alguien piensa en mí o se fija en mí (¿me observa?) y quiere algo más profundo que llevarme a la cama. [No es como si alguien fuera a gustar de tu cuerpo de todas maneras, Siegfried. Qué egocéntrico]

Me gustaba ese juego de miradas, la dinámica de jugar a conocernos, a encontrarnos a punta de miradas y supuestos. Me gustaría encontrar a alguien, conocernos a base de nuestras lejanías, conocernos por el vacío medible entre nosotros, por las palabras que no digamos, el roce accidental de unos dedos o tropezarse de repente. Supongo que la expectancia, la dilatación es lo excitante del asunto.

Y hace tiempo que mi vida no tiene nada remotamente excitante, al menos románticamente...


[Es por esto que deberías trabajar, Siegfried. Siempre escribes puras ñoñerías de quinceañera]



[Como si alguien fuese a fijarse en ti realmente. En realidad el único que está a tu lado se ha fijado en cientos de otros además de ti....]



[No se esfuerza en conquistarte por tus medios y eso te molesta. You selfish little shit]

Freitag, 1. April 2016

Donnerstag, 31. März 2016

31.März

Me arrepiento muchísimo de no tener mi computador a mano - me frustra no preveer cuando voy a necesitarlo. Suspiro, es una de tantas frustraciones de este día en particular. Siento que quiero escribir, pero por primera vez me cuesta.
Todo lo que puedo (o quiero) pensar ahora es que hoy vi a un chico precioso y tuve que esforzarme para despegar mi mirada da él. Era demasiado, malditamente rubio y de piel muy blanca, llevaba el pelo en un tomate, bajo la nuca tenía la piel roja por el sol y en su tez se formaban contrastes de rojo y verde agua. Su polera tenía un logo de café marley e incluso la mano que se sostenía del pasamanos del metro era preciosa, perfecta en curva y contracurva, demasiado delicada.
Me quedé completamente pegado viéndolo desde mi posición, justo detrás de él -claro, él nunca imaginaría que fue el peor lugar para ponerse-. Tenía cabellos tan, tan blancos y rubios que me trastornaba ver el contraste y brillo de ellos contra su piel. 
Es una mierda, esto. Ser obsesivo compulsivo. Obsesionarte con los más pequeños detalles. Rehusarte a salir de la habitación o a llegar a casa sin escribir algo -como ahora-. Que te guste tanto la belleza ajena que te frustre -porque por un momento me frustró no proyectarme ante mí mismo con una perfección tal como la de él-. Conocí a un chico hoy -me dijo que estudiaba historia, claramente, le mentí como si yo aún estudiara Arte- y al ver algunos de mis dibujos, tristes bocetos, el podía-haber-sido, mencionó que mi trabajo era fantástico y que "la maldición de los artistas es la búsqueda de perfección". Y en efecto, lo es. Pensé inmediatamente en Cézanne y mi corazón se encogió en mi pecho. Fuimos amigos por una hora y luego nos separamos nuevamente.

No tengo ganas de cumplir hoy. Debería estar haciendo muchas cosas, pero primero necesito que mi compulsividad gane porque la he estado controlando demasiado (o tal vez no tanto, porque aunque me lavé las manos 4 veces en lugar de 5, sigo sujetando los pasamanos con un pañuelo y lavándome las manos con alcohol cada vez que toco algo que no es mío), y si eso significa llegar media hora tarde a mis obligaciones, supongo que no es terrible.

Hoy todas las cosas parecieron estar defazadas. El lugar donde siempre me siento estaba ocupado, tuve que tomar otras rutas al mismo lugar, no pude alimentarme -simplemente no pude, lo cual es estúpido pensando que el estómago que antes no comía cuando se angustiaba está hecho cenizas dentro de mí-. No traje mi computador y en su lugar escribo en mi iPad (donde odio escribir, definitivamente). Y la peor parte ni siquiera quiero describirla, porque tiene que ver con caer en el mismo error de siempre.

Debería volver a cambiar la dirección del blog (No puedo creer que esto sea necesario, estoy 90% seguro de que terminaré volviendo a mi departamento), pero no tengo energía para hacer nada. Quiero dormir, pero lo único que puedo hacer es seguir trabajando. Quiero volver a la vida simple y solitaria. Quiero volver a poder pensar en quien sea, libremente. Y supongo que a este ritmo no pasará mucho tiempo antes de que me encierre en mi departamento otra vez y que mi única visita sean modelos, modelos preciosos como el chico del metro. No necesito otras cosas. Necesito estar solo...

Dienstag, 29. März 2016

[De cosas cotidianas y manchas de pintura]

Pintar es el olvido pequeño. Pintar es dormir, en cierto sentido, y despertar, a veces. Pintar es escaparse un rato. Y es sufrir, mucho. Cézanne se sentía destinado a sufrir por la pintura, y pintar hasta el día en que muriese. Ojalá yo tuviera un cuarto de la pasión de Cézanne, y aún así...

Quizás la constancia se aprende con los años - no lo sé. Yo quiero morir pintando, pero no quiero que la pintura me mate. (¿?) En realidad la pintura no es lo que me mataría... Pero es que pintar dos encargos de más de 2x2mts en un mes es inhumano incluso para un muerto.

En fin. Debería dormir... Para poder seguir pintando.



Sonntag, 27. März 2016

Geheimnis, 2

I think he doesn't get me. I think he doesn't know me and that's the problem of it all. No one could possibly know me in this little time we've known eachother.

And once he does, he will leave me for someone better, prettier, more talented and younger.

Krisis

There has been a change in me. And though it feels like it's alright, it's all wrong. 

Samstag, 26. März 2016

Geheimnis, 1

I couldn't ever imagine someone wanting me in a sexual, dirty way.

But I sure as hell desired it...

Dienstag, 22. März 2016

Zwangsstörung, teil #2

...aber dann, ich würde Aufgeben zu ihm sonst. Im ein Wege ich würde nicht haben jemals Gedanken.

[Todo esto lo escribí primero en alemán... Por alguna razón decidí traducirlo al último minuto... Pero dado que es mi espacio me daré la libertad de poner tanto alemán de por medio como se me de la gana]

Donnerstag, 17. März 2016

Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte. Como el guante izquierdo enamorado de la mano derecha.

Dienstag, 15. März 2016

Zwangsstörung, teil #1

Mi psiquiatra me dijo que buscara algo que me liberara. "¿Escribir?" No lo sé... La idea es reemplazar mi(s) TOC por otra cosa. Particularmente, lavarme las manos. Suspiro. Es bizarro en exceso pensar en un psiquiatra que atienda de noche, pero el dinero lo puede todo, supongo... 

Mittwoch, 9. März 2016

.33

Last night I dreamt I ate a lot of food and then hid to threw up, on purpose. I hope that's not my subconscious' way of telling me I may screw up.


Montag, 7. März 2016

zweiundzwanzig Uhr sechs

When I was a kid, I guess I figured -like pretty much all people- that artists were weird. My mother used to love art but always remarked how hard it was (on her view) to be around artists, since they were 'kinda erratic, too passionate, too emotional and impulsive, because they felt everything too deeply'. It hurt me whenever I heard her - I didn't wanna be 'hard to be around'.
But time flew and more sooner than later I wanted to be an artist. I didn't just want to paint, I wanted to live for and from art and as I became more and more passionate, it seemed like my mental stability was crumbling down to pieces. I could felt so much through art because everything else was also too much for me.

I decided to isolate myself. I would draw on my own, paint on my own, study on my own. I'd sit on the most lonely bench at the park with headphones on, fearing anyone would even look at me.

So nobody did. 

And I was fine with that, I guess - I was functional. Even now, when I'm not even alive, I was able to take care of myself, not seeing anyone for weeks. The problem is - equilibrium is not a real state. The 'status quo' doesn't really exist, it's just a really slow way downhill. So when I saw my sire's corpse laying on the floor, I knew I was about to hit rock bottom again.

I guess you could say I did. I ended up tangled into a ball of fucking nonsense, 'come live at my place' weird shit and all. And there has been so much weird shit since then. 

I just - I knew I longed for human(?) contact, I just knew I wouldn't have it. I was fine like that, because it was easier. I could just live and suffer for my art, I could just focus on leaving something behind even if it took me one thousand years (as I was pretty much able to afford it). But then things had to get hard once again and suddenly I had to socialize again and as if it wasn't enough already, I moved to another person's place. 

I- I always knew I was troubled. Heck, I was troubled before my mother got killed. I was unhappy and scared and as I grew up it was obvious how much I struggled with everyday labor and being around people, so why oh fucking why did I have to end up in this place anyway.

I'm not made for human contact, I never was. So I don't know how to react 90% of the time and my first response is to run away or just scream for help, to push the red button and just leave, isolate once more. At the worst case, just self-abuse until it was all gone. So there's this thing on my gut, the feeling I get everytime I fuck up and act like the child I am. I get frustrated and I hate myself even more and all I want is to run back to my place and hide forever.

I wish I could just disappear. I'm sorry. That's all. I'm sorry I'm such a fucking mess, I'm sorry all I'm useful for is wasting a lot of paint and canvases in futile attempts to get my shit together. I'm sorry I'm so fucking obnoxious. Even though I'm 41 years old I still wish my father could hit me in the face again like I deserve - I've been a waste of space all along, haven't I, papa. You were right.

Sorry...


Mama, papa, verzeih mir.

Gedächtnis, 1


Yeh 4st. 7, an epilogue of youth
Such beautiful dignity in self-abuse
I've finally come to understand life
Through staring blankly at my navel

Sonntag, 6. März 2016

25 lives

"The very first time I remember you, you are blonde and don’t love me back.
The next time you are brunette, and you do.
After a while I give up trying to guess if the colour of your hair means anything. 
because even if you don’t exist, I am always in love with you.
I remember most fondly those lifetimes where we get to grow up together,
when you share your secrets and sorrows and hiding places with me.
I love how you play along with my bad ideas,
before you grow up and realize they are bad ideas.
(And in our times together I have many bad ideas.)
When we meet as adults you’re always much more discerning. I don’t blame you.
Yet, always, you forgive me. 
As if you understand what’s going on, and you’re making up for
all the lifetimes in which one of us doesn’t exist,
and the ones where we just, barely, never meet.
I hate those. I prefer the ones in which you kill me.
But when all’s said and done, I’d surrender to you in other ways.
Even though each time, I know I’ll see you again, I always wonder
is this the last time?
Is that really you?
And what if you’re perfectly happy
without me?
Ah, but I don’t blame you; I’ll never burn as brilliantly as you. It’s only fair
that I should be the one
to chase you across ten, twenty-five, a hundred lifetimes 
until I find the one where you’ll return to me."

28

Son casi las 2:30, mi horario de sueño está hecho una ensalada. Me acostumbré en estos días a estar despierto de día, sin embargo, dormí un rato durante la tarde y ahora me vence el sueño (en el momento tampoco parecía una buena idea, pero no pude evitarlo - debería simplemente haber pasado de largo para ajustar el reloj).

Hace calor (Santiago ya no es lo que era, no) y puedo escuchar gente reír en el edificio de al frente - es chistoso cómo antes, para mí también, sólo se vivía de noche en fines de semana. A decir verdad siempre fui nocturno, pero porque desarrollaba mejor mis entregas a esa hora, cuando hay silencio, sin distracciones, y sobre todo, cuando no hacía calor.

No como ahora. Quiero usar eso como excusa para no estar trabajando. Últimamente he producido poco y nada, me ha dominado el sueño después de un cambio tan brusco de rutina (no hace falta explicar todo lo que ha pasado) y hay días en que me dedico a perder el tiempo luego de despertar y sólo espero al sueño para dormir de nuevo. [Recuerdo que tampoco he actualizado mi portafolio, soy pésimo] Nate me ha acompañado en este mal hábito de ser perezosos, para mi mala suerte, y ahora mismo está echado en un sillón largo, viendo atentamente su teléfono (que nunca, nunca suelta. No haré un chiste sobre su iPhone6+ porque ya lo he molestado lo suficiente con eso) en vez de trabajar en sus entregas. Aunque ahora que lo pienso, él también tiene una ensalada de sueño, y en estos últimos días se ha levantado presumiblemente a escribir mientras yo duermo (despertándome en el proceso, cuando se levanta y cuando vuelve a la cama, aunque no se de cuenta o piensa que estoy dormido aún cuando se lo reprocho).
Recuerdo que Nate sabía de mi blog y me dan ganas de golpearlo. Es un idiota, douchebag con todas sus letras, y está orgulloso de eso. No pude enojarme tanto como me habría gustado, porque yo mismo cometí el error de dormirme con el computador abierto una mañana. En fin, parcialmente por eso no suelo escribir cuando él está en la misma habitación, así que preferí venir a escribir a la cama. 

Escribir... ¿De qué? Con los años, se volvió aburrido escribir sobre mis inseguridades. Tampoco quiero escribir sobre amores y mucho menos sobre mi arte. Pensar tanto sin hacer nada me tiene cansado, por muy tonto que pueda sonar...
Entonces, ¿Qué? ¿Qué significa esta necesidad tan intrínseca de escribir? ¿Acaso hay algo dentro de mí que mi subconsciente se rehusa a sacar?... Tal vez debería rendirme después de este punto. 

Pero... Soy terco, y en el fondo me pregunto si escribe de mí, también. Si alguna vez me ha mencionado en sus escritos, en su libreta. ¿Y si tuviera un blog también? Aunque no suena mucho a él. Y si tal vez, mientras se dedicaba a leer lo que yo escribía, ¿escribía sobre eso a su vez...? Como en una especie de respuesta indirecta...
Pero eso es demasiado fantasioso, sobre todo si hablamos de él. A él no le importan esas cosas, o al menos su façade es mucho más importante que su deseo por sacarlo de su sistema. También dudo que las cosas que escribo sean, en lo más mínimo, material para que alguien con un bagaje de escritor pueda sacar algo interesante al limpio, como para comentar o reflexionar al respecto. En el fondo, nunca he escrito de una manera distinta a cómo lo hacía a los 11 años, por eso es tan instintivo, tan fácil y rápido, y eso no significa que sea de una calidad o profundidad decente.
Simplemente, mis journal y blogs siempre han estado llenos de material autorreferente. De pensar sobre mí y lo que me pasa con lo que me rodea, con los demás y conmigo mismo. Pero siempre me ha gustado pensar que alguien, en algún momento, podría escribir sobre mí (para bien, al menos) así como yo escribo sobre los demás... (Sigh) Muy fantasioso de mi parte, sí, como siempre.

Me gustaría tanto que escribiera sobre mí... Esa es la verdad. Que no se cansara de hacerlo, que escribiera cosas jamás imaginables por mí. Observándome, inspirándose en algo mío. Una y otra vez, en todos lados...

Wie egozentrisch, Siegfried...

Olvídalo... Otra vez todo esto es solo un borrador.

Samstag, 5. März 2016

Lo sé, no te hace gracia este país
Tenías un vestido y un amor
Y yo simplemente te vi

Montag, 29. Februar 2016

Ärgerlich

I kinda... really.. hate being so fucking obnoxious

(that's kinda sorta why everyone leaves.. me)

Sonntag, 28. Februar 2016

And even if you left a long time ago, I miss you so.

Donnerstag, 25. Februar 2016

Donnerstag


it's both of them in one single phrase

Mittwoch, 24. Februar 2016

?

"Detrás de este triste espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria..."

Um Fenstern und Violinen.

Por alguna razón recordé la sensación extraña que me dio cuando vi una obra de teatro en el campus. Uno de los actores lloraba, y de repente me pregunté exactamente qué hacían para lograrlo. Gracias a mi déficit atencional, me imaginé cómo debió haber sido su clase de eso: ¿Los harían llorar de verdad? ¿Recordar algún evento propio y feo en sus vidas? ¿Y acaso ese actor, cada vez que lloraba, recordaba un recuerdo enraizado en sí mismo, se controlaba para no hipar al recitar las líneas?

Observaba mucho a la gente, sobre todo a mis compañeros del campus. Particularmente, porque los otros artistas -no visuales- me llamaban mucho la atención... Somos todos tan extremadamente distintos... Incluso nos cuesta entendernos. Pero hay un mundo tan extraño, un submundo dentro de cada artista que sólo puede ser visto por otro de ellos. Es como mirar de una ventana a otra. 

Dienstag, 23. Februar 2016

Montag, 22. Februar 2016

BLHIR #1

Still combing his fingers through, he sighs. “I know it’s stupid-”

“Fuck ‘stupid,’ you just saw yourself commit suicide in an alternate universe,” Tony says, and his hands join Steve’s, brushing his hair to the right with the flat of his palm. “You’re allowed to get freaked out over it.”

He fluffs it up around the back, and Steve’s smile turns soft as he starts spiking it upwards in small tufts.

“There. Now you look sufficiently moronic. Don’t say I never did anything for you.”

And Tony’s hands are still in his hair, and Steve’s leaning in before Tony can focus on anything else.

He doesn’t kiss him- instead, he presses their foreheads together, and Tony can feel the wiry down of his hairline at the same time that Steve squeezes their hands together, the knots on their pinkies brushing.

“I’m glad it’s you. Even in… in the bad universes,” Steve says, and his fingers are still over the scars around the arc reactor, mapping their hearts in the only way he knows how, “I’m glad it’s you.”

It’s times like these that Tony gets it, sort of- how people can give so many pieces of themselves to one person, even without meaning to.

Samstag, 20. Februar 2016

Samstag

20.02.2016

No estoy preparado para el mal rato que viviré hoy (sí, tal vez me predispongo pero, ¿qué se puede esperar de un montón de personas que te desagradan?), así que prefiero escribir sobre algo que me ha dado vueltas...

Anoche soñé con Andreas. La primera vez que soñé con él fue el día en que acordamos no estar juntos, hace ya cuánto, casi treinta años. Wow. En esa ocasión, volteaba a verme, de pie sobre una barandilla mientras yo corría hacia él, sin alcanzar a evitar que se lanzara al vacío. Fue la única vez en mi vida en que desperté llorando, y creo que incluso grité.
Esta vez conversábamos sentados frente a frente en un tren. No era como todas esas veces en que hacíamos estupideces y éramos cómplices (como antes), ni aquellas en que lo increpaba, o esas veces en que él volvía a hablar de lo ocurrido y pedirme disculpas. Hoy, nos mirábamos con comprensión, nos reíamos, y se sentía como estar frente a un amigo de nuevo -perdí ese sentimiento para siempre cuando comencé a verle como a un amante-. Y por primera vez, no desperté agitado con ganas de verlo, triste o con rabia, sino extremadamente tranquilo y con ganas de escribirle, esta vez, para saber genuinamente cómo estaba. Y tuve la sensación de que fue como darle un apretón de manos a mis demonios y despedirme de ellos.
Desperté con un mensaje de Nate en mi celular. Él, por supuesto, llevaba horas despierto y ya estaba gruñón, como siempre. Incluso eso tiene ahora un extraño sentido de pertenencia, de seguridad, de casa. Verlo rabiar y contarme sus rabias me hace sonreír, por muy raro que se escuche. Y ahora que tuvimos que separarnos por unos días y que mi superyo ha tenido tiempo de premiarme y castigarme por las cosas que hemos conversado y hecho, me doy cuenta de la tranquilidad que siento respecto a mi relación con él y de cómo podría ser en el futuro...

Nate es gruñón, y a veces es pesado y le cuesta sentir empatía por los demás. Le cuesta que le importen las cosas artificialmente - nadie puede hacer que algo le importe si él no lo siente. Hacer cosas amorales o antiéticas no le molesta, mientras no dañe sus propios preceptos. En el fondo, se siente débil, y por eso a veces puede ser agresivo o extremadamente dominante (con todo y todos). Tiene miedo de hacer las cosas mal, por eso estira el tiempo para no hacerlas. [Debo irme, seguiré luego...]

22.02.2016

...Y luego las hace rapidísimo y sin dormir, porque eso le da adrenalina. La adrenalina le gusta mucho. Pero a veces tiene bajas de energía tan grandes que no se siente capaz de salir de la cama por días. Después de estas semanas, creo que la emocionalidad oculta muy al fondo de Nate no existe,  no, al menos, como uno esperaría - no es como la mía, no es de emocionarse o conmoverse, no, Nate no llora, al menos no de pena. Creo que Nate sólo sabe llorar de rabia o impotencia...
Y al mismo tiempo es un payaso, un rey(ecito), el ser carismático que lidera los grupos y que siempre tiene la atención del resto. Es encantador, dinámico, divertido (cuando quiere). Hace parecer ante los demás de que es imposible que algo le resulte mal, y se gana la confianza del resto de esta manera. Le gusta sentirse necesitado, aunque nadie podría esperar que lo aceptara. Siente que necesita cuidar de alguien para validarse ante sí mismo, para valer de algo. Eso es duro de ver... Pero todas esas cosas pueden ser equivocaciones, tal vez son sólo cavilaciones mías, después de todo. Sin embargo... Cuando desperté sentí, en algún punto, que todo el mundo nuevo dentro de las puertas del apartamento de Nate tenía algo que ver con todo esto... 

Ahora que se han presentado tantos problemas, paradójicamente, me siento más tranquilo, pues por primera vez siento que hay algo seguro más allá de todo lo que pueda suceder. Siento que no importaría si tuviéramos que irnos del apartamento, o que tuviese que volver al mío, que incluso tuviéramos que tocar puertas para dormir en algún lugar. De alguna manera, y no sé aún porqué, siento que todo eso no importaría...

Le sonreí dulcemente a Andreas, nos mirábamos hablándonos a los ojos. Creo que alcanzamos a bajarnos del tren antes de despertar. Y mientras caminábamos, no me pregunté a dónde íbamos ni qué sucedería. Por primera vez no sentía miedo ante mis fantasmas, ante mi pasado...

Es una tranquilidad extraña.

No sé, la verdad no sé mucho. Siento que si me despidiera hoy de Nate estaría tan tranquilo como lo estoy cerca de él. Y creo que eso es lo mejor que puede haber pasado, pues no siento la angustia que sentía de joven, esas ganas de llorar y esa intensidad característica de los 15 años, cuando pienso en no volver a ver a Nate. Con Andreas era así, no con él. Incluso aunque Nate piense que sería poco probable volver a encontrarnos si nos separáramos, no necesito que lo crea. Tal vez ni siquiera necesitaría volver a encontrármelo. Con este corto tiempo ha sido suficiente para dejar una marca en mí, me siento en casa al estar cerca de él -en cualquier lugar- y mientras tanto... Todo lo que pueda pasar, todo lo demás, me da igual...



Darling, darling, oh, turn the lights back on now
Watching, watching, as the credits all roll down
Crying, crying, you know we're playing to a full house, house

No heroes, villains, one to blame
While wilted roses filled the stage
And the thrill, the thrill is gone
Our debut was a masterpiece
But in the end for you and me
Oh, the show, it can't go on

We used to have it all, but now's our curtain call
So hold for the applause, oh
And wave out to the crowd, and take our final bow
Oh, it's our time to go, but at least we stole the show
Least we stole the show
Least we stole the show
Least we stole the show
Least we stole the show

Least we stole the show

Darling, darling, you know that we are sold out
Kisses fading, but the band plays on now
We're crying, crying, so let the velvet roll down, down

No heroes, villains, one to blame
While wilted roses fill the stage
And the thrill, the thrill is gone
Our debut was a masterpiece
Our lines we read so perfectly
But the show, it can't go on

We used to have it all, but now's our curtain call
So hold for the applause, oh
And wave out to the crowd, and take our final bow
Oh, it's our time to go, but at least we stole the show
Least we stole the show
Least we stole the show
Least we stole the show
Stole the show
Least we stole the show
Stole the show
Least we stole the show

Sonntag, 14. Februar 2016

Secret #1

Not being special at all makes me struggle.

(Even when we're nothing and I shouldn't care.)

Freitag, 12. Februar 2016

16

Ojalá llegaras a leer este blog algún día...

...


Donnerstag, 11. Februar 2016

Rain Smell

Nunca podré dejar de asociar Rain Smell a ciertas imágenes concretas de mi vida. Particularmente, porque realmente me hace sentir que estoy bajo la lluvia o cerca de ella.

Mittwoch, 10. Februar 2016

Lovesick synthetic

i miss you so much
i love you so much
i’m so sorry
i won’t ever leave you again
please come back to me
please
i miss you
you’re so beautiful
please come back to me
i love you

please come back to me
please
i miss you
i miss you so much
i’m so sorry
i love you

Breaking news:

No tengo idea de qué demonios quiero.


Pero no puedo dibujar por darle vueltas...

11

Esel. Schafskopf. Lümmel! I thought you were a man? But you are just a little boy.




Duh, Siegfried, that's the price you pay for being a kid, too. 

I'm angry any-fucking-way.

Ugh

Ok, that's it, Siegfried.

Get your shit together, for God's sake...

(Almost) 06.00

Iba a escribir esto en papel... Pero me arrepentí, porque jamás he escrito igual en el computador y a mano, me demoro demasiado en escribir a lápiz. No tengo mucho tiempo para hacerlo en este momento, dado que Helena está aquí -junto con un Malkavian-... Más que nada, nos hemos dedicado a reírnos... Ha sido una buena noche.

Are you drinking?

washed-up, on shore, the old yellow notebook 
out again 
I write from the bed 
as I did last 
year. 
will see the doctor, 
Monday. 
"yes, doctor, weak legs, vertigo, head- 
aches and my back 
hurts." 
"are you drinking?" he will ask. 
"are you getting your 
exercise, your 
vitamins?" 
I think that I am just ill 
with life, the same stale yet 
fluctuating 
factors. 
even at the track 
I watch the horses run by 
and it seems 
meaningless. 
I leave early after buying tickets on the 
remaining races. 
"taking off?" asks the motel 
clerk. 
"yes, it's boring," 
I tell him. 
"If you think it's boring 
out there," he tells me, "you oughta be 
back here." 
so here I am 
propped up against my pillows 
again 
just an old guy 
just an old writer 
with a yellow 
notebook. 
something is 
walking across the 
floor 
toward 
me. 
oh, it's just 
my cat 
this 
time.

charles bukowski