Wer mit Ungeheuern kämpft, mag zusehn, dass er nicht dabei zum Ungeheuer wird. Und wenn du lange in einen Abgrund blickst, blickt der Abgrund auch in dich hinein.

Samstag, 31. Oktober 2020

 say something... anything 

Donnerstag, 29. Oktober 2020

 


Dienstag, 27. Oktober 2020

hoy te miraste en el espejo 
y te fuiste triste estabas sola 
y la luz rugía el aire cantaba 
pero tu amado no volvió

hace días intento escribir algo, pero cuando miro la pantalla en blanco, nada sale. generalmente mis escritos fluyen, tanto que a veces se me escapan de las manos... pero ahora mismo no sé qué quiero decir. sólo tengo el sentimiento enraizado en el estómago.

tengo sueño. a pesar de las pastillas nuevas, no estoy durmiendo muy bien. más que antes, sí, pero hoy volví a despertar a las siete de la mañana, comí algo, me distraje en twitter (benditos b., e., m.), dormí un rato más; desperté como zombie a hacer mi ayudantía —me levanté diez minutos antes de que empezara—, volví a dormir, me levanté a corregir ensayos, asistí a mi clase, dormí un rato, seguí corrigiendo cosas... y aquí estoy. 

ayer comí un montón de chatarra celebrando el triunfo del apruebo. todavía me siento mal por haber comido tanto después de haber estado una semana prácticamente no comiendo. y es que n. no estará desde ahora, volvió a trabajar a su pueblo; de nuevo estoy solo, y eso como siempre significa volver a mis viejos hábitos. 

"qué importa, si de todas formas tengo un montón de kilos que perder."

pero estar solo de nuevo es... un poco angustiante. me da cierta libertad que extrañaba, me vuelve autosuficiente, sí, pero también da rienda suelta a un montón de cosas. 

mi habitación está llena de margaritas. corto una del piso, me siento en la cama, comienzo a jugar: "me quiere, no me quiere". me salen acianos de la boca. las paredes son de pronto mirtos enormes, que me esconden y arrullan la desnudez que siento. una falta de ropas que me acongoja, me tortura. 

me siento desnudo frente a un mundo que pide demasiado de mí, que a ratos —o más que eso: gran parte del tiempo— me aterra. y ya no tengo cosas a las que aferrarme. mi esperanza de tener un alma gemela se marchita y cae sobre mí una lluvia de pétalos marchitos, los nomeolvides perdiendo su aroma, cayendo a mis pies, destrozados. 

no digo que esté dejando ir. no digo que no me duela. digo que todo esto parece una pesadilla en la que por fin entiendo que estoy en un laberinto de infintas puertas que no llevan a ningún lado, donde todos los rostros parecen máscaras planas como la palma de una mano. estoy en un lugar donde no debería estar, deslizándome y rindiéndome de a poco, aceptando que nada de esto es lo que quería, que nada de lo que planeé sirvió de algo, que todo en lo que creí tantos años fue una mentira. 

y me da miedo no defendeme ante lo más mínimo, dejarme caer como una golondrina que corta los cielos de saint-germain-des-prés, dejarme caer a las aguas del río sena, poéticamente cortado por el pont-des-arts. 

todo esto para decir que me siento desplomarme ahora que, poco a poco, no me quedan más cosas en las que creer. y con cada trozo de mí que cae, siento como si estuvieran despellejándome, sacándome un pétalo o una escama, o derechamente, arrancándome del tallo. 


—¿Lo creerás, Ariadna? —dijo Teseo—. El minotauro apenas se defendió.

Freitag, 23. Oktober 2020

before our innocence was lost
you were always one of those blessed with lucky sevens
and the voice that made me cry

Donnerstag, 22. Oktober 2020

 So I go about my days now, but I can't seem to pass it off as just a random event.

It consumes me.

I thought I was moving on, but I guess I was just switching off.

 No dejo de soñar contigo 

Dienstag, 20. Oktober 2020

saw the world turning in my sheets

and once again i cannot sleep

Montag, 19. Oktober 2020

Hoy tuve una cita con la psiquiatra que es de las que no te olvidas nunca. No esperaba nada de esto, ni lo que me dijo, ni lo que vino después de cortar la llamada.

 No sé cuántos días llevo durmiendo una o dos horas diarias. Logré dormir veinte minutos hace un rato y ya está.

Me siento un poco extraño volviendo a escribir tanto aquí, pero supongo que es mi espacio seguro estando en esta crisis. Me gusta llamarla un bache, pero es mucho más que eso. 

Entre medio de todo, tuve un pensamiento que se transformó en una especie de fantasía extraña. Nada del otro mundo, pero se trata de esto: estoy soñando despierto, quizás por el cansancio, a volver a estar echados en la cama y mirarte a los ojos sin apartar la vista. Solamente eso. Mirarte como hace años no hago, como alguna vez pude hacer.

Y lo llamo fantasía porque la imagen se ha repetido en mi cabeza todo el día. La última vez que lo hicimos fue el día que llegaste a mi taller por la tarde y en la noche nos recostamos en mi cama. Debí apreciar más un momento tan íntimo, que no iba a repetirse. 

Mientras menos duermo, más repetitivas se hacen las imágenes y los diálogos en mi cabeza. Se podría decir que es el súmmum de la melancolía materializado en las ojeras que traigo.

Pienso en que bajaré a buscar algo y que al volver te encontraré en mi puerta. O que estaré llorando con películas románticas trágicas cómo esta mañana y que tocarás mi puerta para encontrarme con el rostro mojado y mi pijama que me queda grande, rodeado de papel higiénico con lágrimas. 

Le llamo fantasía a todo eso porque claramente es ilógico y estúpido. 

En fin. 

Mirarte a los ojos es probablemente una de las cosas que más me gustaría hacer. ¿Por qué? Anda tú a saber.

Sonntag, 18. Oktober 2020

"Michael persigue a Kimmy. Y tú persigues a Michael. ¿Y quién te persigue a ti? ¡Nadie, ubícate! ¡Jules, él no te quiere!"

De nuevo dormí dos horas. No puedo más con esto.

Estoy cansado. Nunca debería escribir cuando estoy cansado, nada bueno sale de ello.

Pero mientras leía cientos de páginas —a última hora, para corregir las pruebas de mis alumnos— con el estrés quemándome y pesándome en los músculos de los hombros, había un par de pensamientos que no dejaban de avasallarme. 

Entre ellos, una última cavilación antes de dormir: si bien alguna vez, sin saber cómo acabaría todo, me prometiste que me amarías para siempre, una vez que dejaste de hacerlo nunca intentaste simular que me amabas, ni siquiera de una forma fraterna. Y en ese sentido, has sido muy consistente. Y supongo que debería agradecerlo. Gracias. 

Por otro lado, yo he sido consistente en ser el mismo ser obsesivo que he sido siempre, que no puede aceptar que las cosas se acaban y cambian, florecen y se marchitan, te dan calidez o te matan de frío. Porque la vida es así, las relaciones son así. 

Yup. El resto he sido yo, quien, de forma infantil, he seguido dándole a esto como bombo en fiesta y la curiosidad ocasionalmente te ha ganado lo suficiente como para verme la cara una o dos veces al año. 

Lo que quiero decir es que no te culpo por nada y que no tienes obligación alguna de leerme, porque sospecho que a veces lo haces quizás de pura culpa. No una culpa real nacida de ti, sino nacida de mí y mis intentos desesperados por agarrar algo de ti cuando lo que queda es solamente aire. 

Pero, querido. Eres libre. De mi amor, de mí. Solamente quiero que lo tengas claro. Si tengo que hundirme solo, con mis recuerdos y mi cariño y mis cartas sin leer, así será. 

Ser libre de mí, me parece, es algo de los que todos deberían poder gozar. En realidad, uno debiera ser libre de todo lo que no te nace de las vísceras, de todo lo que no se siente tan natural como respirar.

[Y a propósito de libertades, N. no estará en una semana en casa a partir del lunes. No sé qué haré encerrado una semana conmigo mismo y estos sentimientos...]


 

Freitag, 16. Oktober 2020

 my love is a monster, plain and simple


If time is all I have
I'll waste it all on you
Each day I'll turn it back
It's what the broken-hearted do

I'm tired of talking to an empty space
Of silences keeping me awake

Won't you say my name
When the song is over

Donnerstag, 15. Oktober 2020

 me pesa muchísimo el pecho, me duele y no estoy seguro del porqué 

Ah: sea como sea, es bueno saber, aunque no sepa mucho, que alguien ocupa tu corazón.

O al menos eso me digo insistentemente con la esperanza de que sea cierto. 

Hey God, are you listening? It's me, Siegfried

De nuevo son casi las siete de la mañana y me desperté por sexta vez (más o menos) hoy. Afuera está aclarando y cantan los pájaros en un tono reconociblemente primaveral, como siempre me ha gustado.

Pero, en contraste, tengo un hueco en el estómago, la boca seca y algo apretándome el diafragma. En síntesis,  he despertado toda la noche con ganas de vomitar.

Me recuerda un poco a Demian, cuando los monstruos de Sinclair era tan poderosos que lograban hacerlo sudar frío mientras soñaba que Franz se arrodillaba sobre él, torturándolo. 

Pero qué digo - a mí nadie me está torturando literalmente y no hay un Demian que vaya a salvarme de esto.

Solamente estoy yo y su ausencia. Yo y las palabras. Yo y el torbellino en mi cabeza, las voces que no se callan nunca; las que me repiten frases inconexas y a veces oraciones obsesivas.

He's never coming back. He's never coming back. He's never...

Me restriego los ojos y bostezo. Mi hora con la psiquiatra acabará siendo el lunes que viene. Me cae peor cada sesión y mi estómago (y ahora un incipiente dolor de cabeza) me están matando.

Hoy tengo psicóloga y ni muerto seré capaz de decirle todo lo que siento ahora. De todas formas, trata de explicarle algo de cero a alguien en media hora una vez cada dos semanas.

No sé para dónde voy, sólo sé que tengo muchas palabras atoradas en la garganta. Los sentimientos por él flotan como nenúfares en el agua estancada que es mi cabeza.

Sí, estancada es el término correcto.

Y es que, como un ser humano pseudo normal que quiere dejar de sufrir, obviamente quiero avanzar. Pero sufro más cuando no sé nada de su persona, y sigo sufriendo de igual modo ahora. Porque es como una herida que no cierra, algo gravado en mi piel, una verdadera fractura en mis huesos. Dichos huesos, rotos y dislocados ya, llevan su nombre en su médula. Su nombre y sus recuerdos y sus fotos y sus gustos y su voz y su risa burlesca y por qué no su llanto, que tan pocas veces vi. Llevan toda su esencia y lo que comprende, finalmente, esa forma inequívoca de, quizás, querer mandarme a la mierda y no saber cómo hacerlo porque de alguna forma, en el fondo, me estima un poco. Y si eso no habla de su personalidad, nada lo hará.

En fin, toda esa personalidad y todos los buenos y malos ratos, los llevo conmigo a donde sea. En caso tres años, no he logrado nunca dejar de pensar (y francamente decir en voz alta): ah, esto le gustaba a J.; ah, recuerdo que el padre de J...; cuando estaba con J. una vez... 

Lo llevo conmigo a todos lados. -Te- llevo conmigo a todos lados.

It's exhausting. No sé cuántas veces soñé contigo hoy. Solamente recuerdo que estaba continuamente soñando que quizás me escribías. 

Es un chiste que no consigo escribir nada sin referirme a un tú. 

Ahora recuerdo uno de esos sueños, el más largo: dentro de él, en un momento, yo deseaba mucho una casa a la orilla del mar, y pensaba muchísimo en ti. Era bastante como ahora, en el sentido en que no estabas y tu ausencia la sentía clavándose en mi carne insistentemente. 

La casa estaba vacía, tenía techos altos y muchas ventanas. En un momento (no quiero alargarme), sin embargo, descubría que estaba llena de muebles, que el techo tenía (en parte) vigas nuevas, en fin, que estaba un poco remodelada y que dentro había un montón de cosas necesarias para formar un hogar.

Si mal no recuerdo, me enteraba de lo siguiente por una carta: no te dejarías ver por mí m, no te acercarías a mí. Pero construiríamos una casa para ambos donde alguna vez nos volveríamos a encontrar.

Al intentar volver a mi propia casa, encontraba un camino de objetos, más bien una especie de ruma por la que tenía que trepar. Desde un televisor pequeño (como el que teníamos cuando llegaste a Santiago) hasta cientos de ositos de peluche, todo dejado por ti y que ahora yo tenía que trepar, pero siempre con el sentimiento de que lo dejabas para mí, de que la casa y los muebles y...

Yo no sé interpretar sueños. Déjale eso a F.; pero me quedo con el sentimiento de esperanza y confort que sentí por un vago instante antes de despertar aturdido, perdido y sobre todo triste.  

Ah, el título es como ese libro pésimo. Pero a medio escribir me di cuenta de que creo que no era así el nombre. 

Como una seguidilla de errores, sigo creyendo cosas que no son. 

 Ok but can you believe that I have this new friend I met a few months ago - and the first day I told her about you

When I got drunk as fuck the other day she was trying to make me realize you were trying to make me understand you wanted me to let you go already 

And now she's trying to make me feel better about your existence again

This sucks.





"The morning you marry your true love, I will have an ex-boyfriend laughing somewhere because I told him that he was crazy to be jealous of you; but it was always you. It was you before I moved in with him and it was you after I left. It is not still you, but sometimes I do wake up with a pit in my stomach that I call by your name.

The morning you marry your true love, I will be on the phone with a man I have never met, wailing like an unruly child until the sound of my sobs drown out anything comforting he could hope to say.

The morning you marry your true love, I will ball my hands into fists and sink like a worm into the bottom of a bottle of fine silver tequila.

The morning you marry your true love, at least three people will say to me: “I thought you’d let this go already.” I will try to explain that leaving you is something I am still trying to process. I will try to explain that letting go comes in waves. I will try to explain that even when we didn’t appreciate each other anymore, you still felt like my other half. Sometimes you still feel like my other half.

The morning you marry your true love, everything will taste like quiet panic. Like being startled by house-sounds in the dark. Like walking up to the wrong person in public. I will keep trying to picture your hand with someone else’s ring on it.

The morning you marry your true love, I will try to muster up some kind of faith. I will hope that you are making the right choices. I really hope that you are making the right choices. I know I can’t weigh in on them anymore."

Dienstag, 13. Oktober 2020








 

Me pregunto por qué estoy durmiendo tan mal. Y también me pregunto por qué mi primer instinto al despertar a las seis de la mañana entre de una pésima noche de sueño, es revisar si me escribes.

Una esperanza estúpida, claro. 

Obviemos los días de quedarse hasta tarde bebiendo y la borrachera de ayer y vomitar en baño y en el lavamanos e intentar lavarse los dientes sin seguir botando la poca agua que tenía en el estómago. Dormir "anclado" porque el mundo se me movió tanto que al día siguiente a las una de la tarde seguía borracho.

Debería estar durmiendo. 

Pero ahora solamente pienso, muy reticentemente, casi a las siete de la mañana cuando debería estar durmiendo, en las cosas que me decían cuando estaba lo suficientemente borracho para que todo oscilara pero minutos antes de ir tambaleándome al baño a deshacerme del alcohol que intoxicaba mi sistema.

Recuerdo sólo una cosa o dos. Una, que N. me abrazaba diciéndome que estaba bien, que no era patético lo que yo sentía, que era comprensible... corte negro... porque habíamos pasado tanto juntos, tú y yo contra el mundo... negro... que mis sentimientos estaban bien (de nuevo) y que jamás se reiría de ellos ni me creería humillado.

Dos, sólo un par de frases de W.: si te hizo saber eso de alguna forma, es porque claramente está diciéndote "no me busques a mí", "aquí no es".

Y estuve pensando todo este largo, muy largo, letárgico y resacoso día, en ese "aquí no es".

¿No es ahí? ¿No es contigo donde se supone que pertenezco, porque pertenecería siempre?

Yo sé que no debería referirme a eso, a esa palabra, "siempre", porque hay demasiado que objetar en ella.

Pero incluso después de la borrachera queda en mí un atisbo de esperanza de que todo sea mentira, que ellas no entiendan la situación.

Pero claro que lo hacen. Claro que para ellas es obvio y lo ven desde no tan lejos. Claro que pueden interpretar cosas mejor que yo y entender, como a mí me cuesta tanto (lo siento), que "ahí no es".

Eso es lo que recuerdo y lo que esperaba sacar en limpio. Que probablemente estoy entendiendo todo pésimo (mierda puta acaba de amanecer afuera) y que el mensaje está clarísimo, sólo que yo me niego a ver.

¿Por qué mi primer impulso fue ver si me habías escrito, como todos estos días y noches? Porque saber que soy un desastre que está en el piso y no entiende nada no significa que dejo de sentir todo esto.

No sé si tiene sentido. Son las siete-cero-seis de la mañana y debería tratar (infructuosamente) de seguir durmiendo.

Suspiro. 

Montag, 12. Oktober 2020

 Esta resaca no tiene nombre, pero entre la negación y el vómito espero haber sacado algo en limpio que pueda recordar cuando no me duela tanto la cabeza. 

 Espero que seas feliz

 Can't believe I'm this drunk over missing you again 

Sonntag, 11. Oktober 2020


 

Samstag, 10. Oktober 2020

 In pitch dark

I go walking in your landscape

Broken branches
Trip me as I speak
Just 'cause you feel it
Doesn't mean it's there
Just 'cause you feel it
Doesn't mean it's there
There's always a siren
Singing you to shipwreck
(Don't reach out, don't reach out
Don't reach out, don't reach out)

Steer away from these rocks
We'd be a walking disaster
(Don't reach out, don't reach out
Don't reach out, don't reach out)
Just 'cause you feel it
Doesn't mean it's there

(Someone on your shoulder
Someone on your shoulder)
Just 'cause you feel it
Doesn't mean it's there
(Someone on your shoulder
Someone on your shoulder)
There there
Why so green and lonely?
And lonely, and lonely?
Heaven sent you to me
To me, to me?
We are accidents waiting
Waiting to happen
We are accidents waiting
Waiting to happen

 Now that I'm sober, I think 

I should be happy for you

So yeah 

Enjoy 

Freitag, 9. Oktober 2020

 Teni Olor a humo 

A humo? 

J. Tenía olor a humo cuando llegaba de Chillan...

Tay bien?

Sí estoy bien

Se nota

Donnerstag, 8. Oktober 2020

 Ahora mismo no dejo de pensar...

—Nunca imaginé así mi adultez. Curándome y drogándome un jueves.

—Yo tampoco me imaginaba así a los 26. 

Ahora mismo no dejo de pensar en una sola idea, obsesivamente. Todo lo demás se calló de golpe en mi cabeza, sorprendentemente.

Dime, ¿qué tipos de persona seremos el uno para el otro en el futuro? ¿Cuando te enteres de mi muerte, viajarás  a otro país para asistir a mi funeral? ¿Asistirías como un conocido más, como alguien que se desmarcó completamente después de un corto periodo de tiempo... quizás como suelen hacer las personas normales, digamos? 

¿O romperías vasos y libros y paredes, te romperías los nudillos de nuevo contra la pared?

¿Vas a recordar mi nombre para entonces?

¿Quizás ni siquiera viajarías? 

O quizás te enterarás un mes o un año después de sucedido.

Tal vez nos vamos tan lejos de nuestras raíces que te morirías sin escuchar de ello. 

Es como que empiezo a aceptar, tan rápido como el alcohol sigue entrando a mi cuerpo, que si no nos topamos nunca es porque probablemente ninguno pisará de vuelta este suelo y sin el denominador común las probabilidades ya no existen. 

Tengo que acostumbrarme a la idea de que cuando muera no será como esa vez en que casi-morí; no será un espectáculo o algo impactante, porque al menos de suicidio dudo que sea. (No sé por qué estoy escribiendo esta acotación, pero la dejaré porque me costó demasiado escribirla) Probablemente nadie pensaría en contactarte para avisarte.

Pero después sigue: ¿por qué deberías saber? O más bien, ¿te interesaría?

Realmente es patético que esté escribiendo en este estado. Aún articulo escribiendo, pero camino bastante chistoso.

En el fondo, creo todavía que te importo y que simplemente no lo quieres demostrar. No es que realmente lo crea, que tenga ganas de creer, no, algo en el fondo de mí lo cree. Entonces una parte de mí se ha dedicado a creer que existe algún tipo de conexión entre nosotros.

Pero mientras más miro lo que escribí más idiota me siento, o medio psicópata, no sé. 

Tipo, por favor supera a tu ex. 

Creo también que me estoy dando cuenta de que lo que sea que tengo es más serio de lo que supongo, que no la saqué tan barata como creía. 

Dime... ¿No es normal pensar todavía en esto, verdad? 

Cuéntame. Tú ya lo superaste, porque eres normal, pero por pena a veces me leías (suficiente, ya no), quizás por curiosidad. Y en cambio, lo que yo hago, es de obsesivo, compulsivo, o quizás llanamente de limítrofe.

Jamás jugaría la carta de la persona enferma y edgy. Odiaría ser algo siquiera similar. Pero, ¿sabes? A propósito de los miedos, estoy con un miedo importante a estar realmente enfermo, a llegar a desarrollar en los próximos años un brote sicótico importante o algo por el estilo. No se lo he dicho a nadie, pero estoy aterrado. No quiero que nadie piense que soy débil o hipocondriaco o fatalista... Fin. No quiero que ni mis más cercanos sepan porque no quiero que se hagan ideas de mí.  

Y parte de ese miedo es, ahora mismo, en este segundo, pensar que quizás se me ha pasado mucho más que la mano en cuanto a lo que tu existencia respuesta, que de verdad me imaginé cosas, que no debí creer en las palabras de un niñato de 14 años, de 16, ni siquiera de 20, y cómo culparte, J., si eras un niño, éramos unos niños, claro que no sabías lo que decías. 

(También se me está pasando la mano con el Gin) 

Porque significaría que estoy enfermo de verdad. No siendo solamente un nudo de síntomas físicos, no, tal vez es mucho más que eso. 

Así que me drogo y me tomo tres, cuatro, cinco vasos de Gin.

No quiero pensar en nada de esto. Ni siquiera es que no quiera pensar en ti, es que el pensar en ti quizás es parte de mis diagnósticos.

Me da tanto miedo que creas eso. 

Me da tanto miedo que ya no me quieras.

Me da tanto miedo que yo te de miedo. 

Sí, porque quizás soy de esos psicópatas-obsesivos que dan una vibra peor que creepy. 

Porque no puede ser normal seguir pensando en que éramos almas gemelas y todo ese lío de niños cuando tengo 24 años. 

Dios.

Dios, Dios, Dios. 

...

A ver si logro hablar más con un par de vasos más. 

Mittwoch, 7. Oktober 2020

La profesora S. no se da cuenta de cómo me hizo colapsar la investigación. Trabajé tantas horas seguidas, durante tantos días que, hasta donde sé, me descompensé.

A veces me pasa, no es secreto de Estado, algunos lo saben. Cuando estoy muy cansado de noche, oigo voces, antes de dormir. Extremadamente cansado, he escuchado voces de día. El punto es que nunca he sentido que son reales, ni mucho menos que me transmiten mensajes.

Distinto es cuando estoy en el borde de la alerta y el sueño, en la brecha de la realidad y la ficción, y comienzo a tener "fenómenos perceptivos", como los llamaba el Dr. L., forma mucho más amigable que la forma que tiene mi psicóloga nueva, B., de llamarlos: "fenómenos micropsicóticos". 

Ayer, en el periodo de una hora, escuché que tocaban la puerta del departamento insistentemente. Que alguien se sentaba en mi cama, a los pies. También, que N. —que no está en Santiago— estaba de pie al lado de la cama, hablándome. Y no era capaz de despertar, por mucho que luchara, por mucho que estaba convencido de que me levantaba de la cama y me iba a la ducha. 

Y esta mañana pensé, por un largo momento, que estabas recostado tras de mí, abrazándome, y que estirabas la mano para molestar al gato, que dormía junto a nosotros. Te decía que la dejaras tranquila, por favor. Y reconocía los lunares en tus brazos y sabía perfectamente que eras tú. 

Hasta que me di cuenta de que no podía ser y volví a la realidad. 

Ya pedí un sobrecupo para que la psiquiatra me atienda el lunes. 

Montag, 5. Oktober 2020

Hear me love, I'm breaking

Hear me love, I'm breaking
Like I'm in love, hmm
Can you hear me? Hmm hmm
Summer calls, 
Most by so slowly

Incluso ahora...

N. me abrazaba con fuerza y mi vista estaba taciturna, perdida. Dentro de mí muchas flores se marchitaron, yo diría que arbustos completos. Me senté ahí, intentando procesar las malas noticias, solamente para encontrarme de frente con un muro de concreto, mis emociones lo inundaban todo como un aluvión; hasta el charco más pequeño se convirtió en un océano, las casitas de muñecas se anegaron por completo; murieron un montón de esperanzas. Y solamente podía enfrentarme a ello, no a la lógica, no a mi hemisferio izquierdo. 

Y aún después de casi una semana, incluso ahora...

Esa mañana soñé incesantemente contigo. Debí saber que se avecinaban malas nuevas. No sé porqué, pero me dio esa impresión cuando desperté y vi el correo en mi bandeja de entrada. Tal vez porque se trataban de dos sueños rotos, hechos añicos; dos vidas que pude tener y que se me arrebataron de las manos. 

Porque aún con tanta flor marchita, algo dentro de mí, una parte traicionera, se encargó todos estos años de regar aquellos pétalos azules y tallos en ramillete; inconfundiblemente Nomeolvides, o Myosotis en su nombre científico. El símbolo del amante eterno, del amor desesperado.

Porque qué podría ser esto sino un amor desesperado. Y no me refiero al amor que solamente sirvió para separarnos, me refiero a ese sentimiento que echó raíces desde el primer día, la primera conversación, el primer mensaje. El rizoma que se metió en mis vísceras e hizo metástasis en mis pulmones, en mi corazón, en todos mis órganos; la planta que cuidé tanto y que ahora, como una enredadera, aún cuando quiero dejar morir, sigue trepando por mi piel. 

Todo eso para decir que, incluso ahora, incluso cuando me has abandonado tantas veces, incluso cuando has vuelto sólo para volver a alejarte de mí; incluso ahora, incluso en ese entonces, solamente pensaba en ti y en lo mucho que necesitaba un abrazo tuyo, unas palabras que me aseguraran que todo estaría bien.

Y no quise escribir esto en todos estos días porque sabía que, de hacerlo, de escribirte esta carta, por fin lloraría. Dicho y hecho, lloro ahora que N. no está, en el comedor, cuando debería estar trabajando intensamente. Lloro porque sé que como las cosas que se comen, digo las cosas que se dicen, voy a los sitios donde se va, y sé muy bien que no te encontraré en ningún lugar, en ninguna palabra, en ninguna de mis hambres. 

Cerré el computador esta mañana porque no fui capaz de hacerle frente a la clase. Me dormí. Desperté cinco minutos antes de la clase siguiente y no pude prestarle atención en absoluto. Sentía rechazo constantemente frente a cada ejemplo, frente al discurso del profesor. Porque esto no es lo que quería, porque lo que quería está hecho añicos.

Y no digo que logro imaginar todos estos proyectos contigo, que logro visualizar en mi cabeza cómo habría sido todo esto si estuvieras. Soy incapaz de cavilar cómo se habrían desarrollado estos años si no hubiésemos roto, porque todo cambió tanto que es irreal. Pero lo que sí sé es que, de nuevo, incluso ahora, cuando siento tanto miedo y desesperanza, cuando me siento tan roto, estresado, agobiado, angustiado... aún eres la única persona que podría calmarme.

Independiente de cuánto N. y F. y W. estén ahí para mí, independiente de cómo N. me sujeta en sus brazos, me mece y me besa el pelo, tu fantasma siempre está rondando, intento abrazarlo y se me escapa de las manos; sueño tanto contigo, aguanto las lágrimas escribiendo, me falta algo dentro. Me aferro a las cosas que escribiste hace años, cuando aún pensabas en mí y me escribías alguna frase corta en tu blog, no puedo evitar leer y releer como si aún estuviera en tu cabeza. No puedo evitar buscarte en la calle donde tu rostro es todos los rostros y tu porte es todas las alturas, donde tus pies son todos los escalones del metro, donde cada metro cuadrado es el espacio donde no estás. 

Y los Nomeolvides siguen ahí, tan vivos como siempre, con alguna que otro ramillete enfermo, pero resistiendo a todo, siempre perenne. Los naranjos de Campus Oriente que alguna vez nos cobijaron y nos cuidaron del sol están tan llenos de frutas como en una pintura de Botticelli, se erigen alrededor de mí y me atrapan, las paredes se vuelven árboles de un bosque donde aún te busco. Y como Max, corro entre la hierba hasta encontrar un bote, uno que me lleve a donde viven los monstruos, donde pueda escapar de todo esto y quizás lograr extrañar un poco más mi vida y menos a ti. 

Pero no encuentro nada más que esta pared de concreto frente a mí que me impide ver soluciones. Me encuentro con un sentimiento tan familiar que asusta. Porque pude sentir mucho dolor en estos dos años, pero la desesperanza real solamente la sentí esa vez en que me encontraste convulsionando en mi cama y me mecías mientras esperabas el coche que podía salvarme la vida. Y no estoy ahí, no, pero puedo tocar esa agua terrible con la punta del pie y me aterra.

Y cuando me siento así de aterrado, te busco.

Y cuando me siento así de aterrado y no te encuentro, me dan ganas de ir a la cocina y romper todos los vasos, todos los platos, me dan ganas de rajar mis cuadros como Salvador al saberse despojado de Federico. Me dan ganas de llorar a gritos, aquí, en el salón de mi casa; no importa si los vecinos me escuchan, no importaría nada porque no estás, no estás, no estás cuando te necesito.

Y solamente pienso en Nomeolvides; No-me-olvides, por favor, no me olvides. 

No olvides que estoy aquí, esperando que me leas, que veas lo que hay detrás de este cañaveral de palabras y lágrimas contenidas. No olvides que aún busco tus brazos incansablemente, como se busca un cuerpo perdido; que todavía te escribo así como las personas llevan flores a las tumbas. No me olvides, a mí y a mis metáforas y mis perras negras, artilugios de escriba que te recordaban tanto a Cortázar, ese escritor que no lograba gustarte del todo, no, tú preferías a Hemingway.

Nunca me gustó Hemingway. Y no sé porqué la idea me llena los ojos de lágrimas.

Respiro profundo.

No te olvides de mí. Por favor léeme. Porque esta pequeña esperanza de que aún eres mi alma gemela, de que un hilo rojo tira de nuestros dedos, es lo único que me queda y es la única certeza que tengo en este momento, a las 16:59 del cinco de octubre de 2020. 

Sonntag, 4. Oktober 2020

Estoy... devastado...

 ...

Ni siquiera sé qué decir.