Pintar es el olvido pequeño. Pintar es dormir, en cierto sentido, y despertar, a veces. Pintar es escaparse un rato. Y es sufrir, mucho. Cézanne se sentía destinado a sufrir por la pintura, y pintar hasta el día en que muriese. Ojalá yo tuviera un cuarto de la pasión de Cézanne, y aún así...
Quizás la constancia se aprende con los años - no lo sé. Yo quiero morir pintando, pero no quiero que la pintura me mate. (¿?) En realidad la pintura no es lo que me mataría... Pero es que pintar dos encargos de más de 2x2mts en un mes es inhumano incluso para un muerto.
En fin. Debería dormir... Para poder seguir pintando.