Nunca podré dejar de asociar Rain Smell a ciertas imágenes concretas de mi vida. Particularmente, porque realmente me hace sentir que estoy bajo la lluvia o cerca de ella.
No la escuchaba hace años... Pero no puedo dejar pasar el recuerdo de estar sentado en una banca, en una pequeña plaza de providencia, a eso de las 6 de la noche un día domingo, pleno invierno, mientras llovía torrencialmente y no había una sola alma en la calle. No quería volver al instituto, las gotas de agua chorreaban por mi pelo y se deslizaban por mi cara, ya estaba casi de noche y tenía la ropa pegada al cuerpo. El frío me calaba los huesos, pero no quería volver, sobre todo porque en el fondo esperaba algún tipo de milagro, algún encuentro con alguien que estuviera ahí en el momento justo.
Pero llevaba dos horas ahí y no se veía a nadie.
Hice muchas tonterías semejantes en mi adolescencia. Crecí muy rápido, y ya a los 13 años mi depresión me tenía ansioso, triste, ojeroso y en los huesos. No podía recordar un solo momento en que no hubiese odiado mi vida, y lo único que deseaba era encontrar a alguien con quien conversar, a alguien que yo no le diera igual.
Andreas se sintió culpable durante un tiempo. [Decidí borrar este párrafo porque no valía la pena describir cómo lo supe.] Sin embargo, luego de él, nadie volvió a preocuparse por mí. Generalmente nadie sabía dónde estaba y nadie preguntaba por mí si desaparecía. Pasé fines de semana completos sin moverme de mi cama, sin comer ni dormir, solamente acurrucado en mi cama, viendo la lluvia caer por la ventana. En mi cabeza, todo sonaba igual a esta canción... Nada podría describir mejor mi estado de ánimo. Y soñaba muchas cosas, pero todas iban a lo mismo, todo se reducía a dos opciones: O encontraría, idealmente, a alguien muy seguro y maduro que pudiera ayudarme a sobrellevar mi vida (y que de pasada me haría soñar solamente siendo él mismo), o tendría, en algún momento, la estabilidad económica para vivir solo y aislado hasta que muriera por no comer o de un tiro. Suena patético e infantil, pero no es nada más que la verdad.
Tal vez por eso me obsesioné con mirar a las personas. Toda la vida, hasta hoy, observé con detención a todas las personas que tenía cerca, en cualquier lugar y momento del día, deseando muy en el fondo que una de ellas fuera alguien importante para mí. Sobre todo en mi adolescencia, sonreía mucho a extraños y fui particularmente amable y altruista. Nunca dejé pasar la oportunidad para ayudar a alguien, y tal vez era un poco egoísta, porque también quería ayudarme a mí mismo así. Pero nadie nunca me notó. Fui siempre un fantasma, la figura bajo la lluvia que nadie nota al pasar caminando, el chico apoyado en la esquina más escondida del campus o bajo el árbol más oscuro, el que se sentaba por horas en el patio sin que nadie se acercara o le mirara.
Yo... Fui el tipo de alumno al que los profesores le preguntaban -más de lo que me hubiese gustado- si me sentía bien. Y muchas veces, Fernando (es extraño decirle así) también me miró con una preocupación oculta en la mirada, incluso con su severidad característica - aunque nunca dejé de ser un niño para él y creo que a veces, le pareció que todo mi dolor y angustia eran más cosa de una emocionalidad inmadura. Pero nunca tuve energía para nada, a veces no lograba levantarme de la cama, y mentiría si dijera que incluso lo que podría haber sucedido con Andreas me atormentó en tardes de trabajo, luego de no ver a mi sire por días; Me corrían las lágrimas por la cara mientras pintaba. No soy ajeno a ello hoy, pues varias veces en estos últimos años no logré salir de la cama - y esta vez, no tenía ninguna obligación y definitivamente nadie iba a llamarme para saber si estaba vivo (no-vivo). Muchas veces pinté cuadros por meses, que luego borraría a brochazos de rabia, mientras lloraba, mientras golpeaba las paredes de concreto hasta tener los nudillos como globos y sangrando, pensando en todas las razones por las cuales seguiría (y seguiré) solo.
Saber que siempre pareceré de 17 años y que por la misma razón, no podré seguir siendo deseable por un periodo prolongado de tiempo para alguien, me da una especie de temblor hasta la médula... Es miedo, supongo. Me aterra nunca conocer la seguridad de sentirse acompañado, incluso cuando todo lo que conozco es esta soledad de mierda... ¿Pero quién podría desear a un niño? No soy ya tan absurdamente inocente para no saber que muchos de los que han querido encamarse conmigo (hombres y mujeres) lo han deseado por el puro morbo que conlleva 'profanar' a un niñito. Pero es sólo eso, la emoción del momento, con suerte de un par de años... ¿Y luego? Además... Nunca nadie ha sabido esto... Nunca esperarían encontrar mis cicatrices, no esperarían que fuera un loco suicida de mierda. Me detesto por estar enfermo, y me aterra que los demás vean que lo estoy también. Me esfuerzo por parecer normal, pero no sirve de nada, porque nunca podré dejar entrar a alguien... Y nunca nadie querrá entrar, tampoco.
Aún después de todo, hoy no sé exactamente qué quiero. O tal vez sé qué, pero no cómo. Simplemente... Las cosas no son tan extremas como pude escribir antes. No quiero a alguien que me trate con pinzas, pero tampoco quiero a alguien que sea sólo violencia. ¿La verdad...? Me bastaría con alguien que me invitara a caminar por el parque de noche... Alguien con quien tomar un café y que fuera él mismo, sin intentar ser ni blando, ni frío, ni simpático, maduro... Y si esta persona resultara ser, efectivamente, segura y madura, no pediría nada más que... Que estuviera dispuesto a hablar conmigo, a contarme sus cosas con seguridad y adultez, sin quebrarse, incluso aunque se trataran de cosas feas... Yo escucharía... Yo quiero escuchar... Quiero que alguien pueda sentarse a conversar conmigo por horas y que me transmita la seguridad que quiero sentir... Quiero conocer a alguien de verdad... Eso es todo... Nadie necesitaría nada más que eso para que pudiera entregar mi alma a él...
Yo... Ah. Es suficiente Siegfried... Deja de soñar despierto. Nadie leerá esto de todas formas... Por mucho que quieras que alguien, en cualquier lugar, lo encuentre. Vete a la cama o trabaja de una vez...
i still smell you, distance aside
still smell the rain, distance aside
oh water that had kept me alive
i will miss you, distance aside