Dejé de escribir hace algún tiempo, luego de tantos años haciéndolo periódicamente... Supongo que el trabajo se volvió demasiado agotador. Han pasado muchas cosas en estos últimos días, cosas que no preciso poner en palabras... Pero dejé lo que fue mi hogar el último tiempo y de alguna manera terminé viviendo con alguien.
No mentiré: Siempre ansié contacto humano, y en algún punto de mi vida me gustó la idea de un flatmate (¿Así le dicen ustedes, no?). Pero... Nunca me lo imaginé así. No sé si reír o complicarme al respecto (aunque todos sabemos que tiendo a la segunda opción), porque aún así, soy un ser que es feliz en soledad, en un espacio tranquilo y donde puedo pasearme en pijama todo el día y cantar canciones en japonés si quiero, con un pincel en la mano y el cabello hecho un desastre. No es como si no pudiera hacerlo aquí, pero sí me daría vergüenza y eso ya es limitante para el desenvolvimiento de mi hermosa ansiedad social... (No, no es hermosa, pero es tremendamente cómoda).
Nate tiene 27 años, es alto, de facciones marcadas y es escritor... Nos reímos gran parte del día, disfruta llamándome mocoso o niñato, yo dibujo o pinto mientras él escribe, hablamos siempre hasta el amanecer y dormimos en la misma cama. No había opción respecto a lo último... Yo quería dormir en el sofá (que seguramente es más cómodo y caro que la cama que tenía en mi departamento) pero él no me dejó, y me obligó a dormir con él en su súper-europea-y-carísima-cama-Queen-comprada-por-catálogo (Nate me golpearía por escribir esto).
Es... Extraño... Porque su actitud suele confundirme. No es que el resto de la gente no me confunda (Wie du Sie Menschen?) pero... A veces me gusta que me diga así, que me trate como a un niño -porque en el fondo igual me cuida-, y otras veces siento que me trata con una ternura que no es propia de él y no sé si eso me asusta o me amarra... [Mi mente se fue para otro lado un momento... ¿Mencioné que es inglés?]
Suspiro. De a ratos Nate me interrumpe con algún comentario sobre el programa en su tele (es súper chistoso, porque le gusta ver a la Dra. Polo, como si no fuera particular de por sí. Es tan raro que un ser tan gruñón y serio como él vea esas cosas...) que, por cierto, es gigante -señor jesús, er sollte nicht das Geld ausgeben- y lo tiene como niñito en navidad. Me siento como si supiera que estoy escribiendo de él, aunque jamás en la vida lo dejaré entrar a este blog y quedará como secreto en la seguridad de mi computador (espero). Ah, había olvidado lo disperso que puedo llegar a ser... Mi especialidad son las corrientes de la consciencia. Me río un poco de mi propia torpeza... Y pienso que quiero un té. Ahora que vivimos juntos he tomado más té que nunca, y eso también me da risa, porque en cierto punto es un estereotipo de Inglés que me gusta de cierto modo y del que puedo burlarme cada vez que toma el té de las cinco (aunque sea de las 5am).
Yo.. Ugh. No me sentía así de vulnerable hace tiempo... Me siento un poco como un animalito asustado, y me ha hecho recordar muchas cosas de Andi. En cierto sentido se parecen... Pero Andi fue cobarde e inseguro, y la diferencia es que Nate es mucho más impulsivo y seguro de sí mismo... Eso es lo que más me jode. Porque no quiero sentirme vulnerable frente a nadie de nuevo... Y mi amor propio no ha crecido desde entonces tampoco, no quiero sentirme pisoteado de nuevo... Y lo más frustrante de todo esto es que el idiota de Nate no ha tenido pelos en la lengua para decir que le gusto y ni siquiera sé si creerle... Habría sido más seguro para mí que nunca hubiese dicho eso... Ojalá sea mentira, porque en el fondo me aterra todo esto y no quiero sentir nada por él ni por nadie... Ich fühle mich so dumm!
No sé cómo terminé vomitando todo eso. Tal vez debería borrarlo...
Y tal vez debería usar este blog para aclarar mis ideas y sobre todo, evitar que esto pase a mayores. No necesito más problemas... Ya es suficiente con lo que está pasando y con la muerte de Sotomayor...