...Para ser sincero, desearía volver a soñar con esas cosas. No sé. Me gustaría sentirme... ¿Especial?
En realidad sentir que soy el protagonista de una historia extraña, como cuando Martín me sacó a bailar de la nada y rehuía de él, cuando nuestras miradas se pillaban y las cosas eran emocionantes y medias adrenalínicas, cuando quería correr de él pero quería que al voltear estuviera mirándome.
O tal vez simplemente me gustaría sentir que alguien piensa en mí o se fija en mí (¿me observa?) y quiere algo más profundo que llevarme a la cama. [No es como si alguien fuera a gustar de tu cuerpo de todas maneras, Siegfried. Qué egocéntrico]
Me gustaba ese juego de miradas, la dinámica de jugar a conocernos, a encontrarnos a punta de miradas y supuestos. Me gustaría encontrar a alguien, conocernos a base de nuestras lejanías, conocernos por el vacío medible entre nosotros, por las palabras que no digamos, el roce accidental de unos dedos o tropezarse de repente. Supongo que la expectancia, la dilatación es lo excitante del asunto.
Y hace tiempo que mi vida no tiene nada remotamente excitante, al menos románticamente...
[Es por esto que deberías trabajar, Siegfried. Siempre escribes puras ñoñerías de quinceañera]
[Como si alguien fuese a fijarse en ti realmente. En realidad el único que está a tu lado se ha fijado en cientos de otros además de ti....]
[No se esfuerza en conquistarte por tus medios y eso te molesta. You selfish little shit]