Wer mit Ungeheuern kämpft, mag zusehn, dass er nicht dabei zum Ungeheuer wird. Und wenn du lange in einen Abgrund blickst, blickt der Abgrund auch in dich hinein.

Montag, 19. Oktober 2020

 No sé cuántos días llevo durmiendo una o dos horas diarias. Logré dormir veinte minutos hace un rato y ya está.

Me siento un poco extraño volviendo a escribir tanto aquí, pero supongo que es mi espacio seguro estando en esta crisis. Me gusta llamarla un bache, pero es mucho más que eso. 

Entre medio de todo, tuve un pensamiento que se transformó en una especie de fantasía extraña. Nada del otro mundo, pero se trata de esto: estoy soñando despierto, quizás por el cansancio, a volver a estar echados en la cama y mirarte a los ojos sin apartar la vista. Solamente eso. Mirarte como hace años no hago, como alguna vez pude hacer.

Y lo llamo fantasía porque la imagen se ha repetido en mi cabeza todo el día. La última vez que lo hicimos fue el día que llegaste a mi taller por la tarde y en la noche nos recostamos en mi cama. Debí apreciar más un momento tan íntimo, que no iba a repetirse. 

Mientras menos duermo, más repetitivas se hacen las imágenes y los diálogos en mi cabeza. Se podría decir que es el súmmum de la melancolía materializado en las ojeras que traigo.

Pienso en que bajaré a buscar algo y que al volver te encontraré en mi puerta. O que estaré llorando con películas románticas trágicas cómo esta mañana y que tocarás mi puerta para encontrarme con el rostro mojado y mi pijama que me queda grande, rodeado de papel higiénico con lágrimas. 

Le llamo fantasía a todo eso porque claramente es ilógico y estúpido. 

En fin. 

Mirarte a los ojos es probablemente una de las cosas que más me gustaría hacer. ¿Por qué? Anda tú a saber.